¿ESTÁN LOS AGENTES DEL ORDEN POR ENCIMA DE LA LEY?

Mario E. Fumero

En varias ocasiones el señor Presidente de la República ha expresado en los medios de comunicación que “nadie está por encima de la ley”. Este principio es el que rige a todos los país democráticos que se fundamente en su Carta Magna (la Constitución) y en las leyes secundarias que rigen la convivencia social.

El primer aspecto que la ley establece es el deber de respetar el derecho de los individuos a su libre circulación, el derechos a su privacidad, y a la existencia de la propiedad privada, y nadie pueden violentar esto principios, salvo en casos puntuales. Es obligación de las autoridades dar protección a los individuos en su seguridad física, salvo cuando una causa justifique, mediante una orden judicial, el allanamiento de una propiedad privada.

Por otro lado, las personas pueden a ser requeridas por la policía en lugares públicos para su identificación o registro. Los agentes tienen el deber de identificarse y tratar a la persona con dignidad, respetando los derechos humanos, y evitando usar palabras ofensivas o groseras. El problema de los agentes del orden es que en la formación que se les dá, es imperativo que sean tratados de formar dura, para que psicológicamente puedan soportar la presión que podrán sufrir en situaciones puntuales dentro de sus operativos en las calles o manifestaciones, ya que ellos portan un armas, y deben tener dominio en situaciones extremas, a esto le llamamos “psicología policial o militar”, porque lo que se busca en su entrenamiento es la formación del carácter del policía o soldado para que aprenda a mantener el control en situaciones difíciles, principalmente cuando  puede ser ofendido por los ciudadanos.

Traigo esto a relación, para pedirle a las autoridades superiores que tomen el control de la conducta de sus agentes en sus actuaciones dentro de sus comunidades, para que no se comporten con los ciudadanos como ellos fueron formados, como por ejemplo, usar palabras ofensivas e imponerle al ciudadanos actitudes tipo militar, algo que está ocurriendo en algunas colonias de la capital.

Últimamente he tenido información fidedigna de que agentes del orden, principalmente policías, llevando pasamontañas y estando algunos de civil, interrumpen en negocios y propiedades privadas, sin una orden judicial, y de formas brusca registrar a todos los que allí se encuentran, usando incluso palabras groseras y amenazantes. Las personas presentes en el negocio, o en dicho lugar privado, se sienten con miedo, primero, porque no sabe si es un asalto, y segundo, porque los agentes no llegan con una orden judicial, y tercero, porque los mismos no se identifican, ni dan una explicación, sino mas bien, si alguien les inquiere de quienes son, lo tratan mal y hasta lo tiran por la fuerza al piso.

Estas actuaciones en vez de aumentar el respeto a las autoridades, más bien producen en el ciudadano temor,  porque ningún agentes del orden tiene el derecho de irrumpir dentro de una propiedad privada, aunque sea un negocio o una casa, a menos que los dueños los llamen, o exista escándalos, o lleven una orden judicial para ejecutar un cateo. Todas estas conductas groseras y contraria a la ley producen un efecto negativo en la percepción que los ciudadanos tienen sobre las fuerzas del orden, y en vez de sentirse protegidos por las mismas, más bien se sienten temerosos e inseguros, porque no saben si los que entran son delincuentes disfrazados de policías, o policías que son delincuentes.

Es necesario que las autoridades superiores eduquen a sus agentes a respetar las leyes establecidas, y no actuar de forma grosera, a menos que estén ejecutando un operativo en lugares públicos, y las personas se resistan y actúen contra ellos de forma violenta. El uso de la fuerza sólo se justifica en casos muy puntuales, pero el respeto a la persona, a los derechos humanos, y a la dignidad de los individuos debe ser una característica en todas las Fuerzas de Seguridad del Estado, para no caer en desprestigio, y que no se repita la historia del pasado, en donde los ciudadanos le temían más al policía, que al delincuente.

mariofumero@hotmail.com

http://www.contralaapostasia.com

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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