LA MENTIRA

Mario E. Fumero

La mentira es contraria a la verdad, y desde el punto bíblico es pecado, pero se puede agravar más con otros pecados colaterales que nacen de ella,  dependiendo en qué forma se use. Hay que analizar el momento y situación en que se ejecuta la misma, porque aunque todas las mentiras son malas, alguna pueden originar consecuencias mayores, creando otros “hijos” de la misma, como por ejemplo; el falso testimonio, la calumnia y descredito, el engaño y otras apreciaciones subjetiva. Cuando la mentira envuelve  engaño, como le ocurrió  a Ananías y Safira (Hechos 5:3-5), se convierte en un pecado de muerte. Pero para entender mejor esto, debemos ser más explícito.

En 1 de San Juan 5:15-16 el apóstol describe dos dimensiones del pecado, el pecado no de muerte y el pecado de muerte, que es aquel por el cual no se puede interceder: “Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que demandáremos, sabemos que tenemos las peticiones que le hubiéremos demandado.  Si alguno viere cometer á su hermano pecado no de muerte, demandará, y se le dará vida; digo á los que pecan no de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que ruegue.

¿A qué se refiere Juan cuando dice que hay pecado no de muerte, y pecado de muerte? Este es un tema muy controversial, sin embargo, dentro del contexto de las epístola de Juan vemos, de forma constante, el enfoque del pecado y el perdón, pero debemos asociar esta expresión a la enseñanza de Pablo a los Colosenses, en donde clasifica también dos dimensiones de pecados, aquellos que hay que hacer morir radicalmente al convertirnos; “en los cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo viviendo en ellas 3:7, y que son inaceptable para un creyente, y los cuales acarrean juicio (Hebreos 10:26-28), y después tenemos los pecado de naturaleza (que forman parte de una herencia edénica y cultural) y que proceden de una vana manera de vivir (1 Pedro 1:18) como dice en Colosenses 3:8-10 Mas ahora, dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, torpes palabras de vuestra boca. No mintáis los unos á los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestidos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado conforme á la imagen del que lo creó; . Fijaos en la palabra “dejar ahora”, que es en tiempo presente, y ya al final del texto, aparece la expresión “renovando el conocimiento”, por lo que el cambio es un proceso lento, y cómo podrán ver, entre las herencias de naturaleza,  aparece la mentira como una influencia cultural que se forjan según el marco social en que vivimos.

Aunque se habla de que hay pecado de muerte, por el cual no se puede orar, es responsabilidad de la persona el confesarlo y posiblemente estos pecados, que atentan contra terceros, requieren restitución. Es por ello que el teólogo Guy N. Woods escribió: Por ende, este “pecado de muerte” es una disposición del corazón, una perversidad de actitud, y una indisposición de mente que no reconoce el pecado personal y que rechaza dejarlo. ¡Esta actitud cierra eficazmente la puerta del cielo! (Woods, 1976).

La mentira tiene muchas causas y razones dependiendo de  diversas circunstancias. En nuestra cultura latinoamericana la mentira es parte de una cultura, y se convierte en un arte, principalmente en el mundo de la política y el comercio. Por lo general, el niño comienza a mentir para evadir el castigo, y algunos adultos mienten para evadir  fallas o librarse de responsabilidades  (como excusa) o por errores cometidos.  Puede darse el caso de que una mentira, en realidad no sea mentira, sino un cambio de opinión, como por ejemplo, alguien me piden que vaya ver a Pedro que está enfermo, y en el momento digo que no puedo ir, pero después, al rato, decido ir, y los que me invitaron pueden interpretar la acción como una mentira, pero lo que ocurrió fue que cambie de opinión, y aunque parece mentira, en el fondo esa no era mi intención. Muchas veces se usa la mentira para evadir responsabilidades, como decir que estoy enfermo, cuando no lo estoy.

En la Biblia aparece un caso en que algunos estudiosos de las Escrituras afirman que Jesús mintió (Juan 7:8-10). Fue el hecho aquel en donde mando a sus  discípulos ir a Jerusalén, afirmando que “su tiempo no había llegado”, y después, decidió subir ¿Sería esto una mentira evasiva, o un cambio de opinión?

La mentira tiene muchas connotaciones que la hacen más grave, según la circunstancias, porque engendra otros pecados colaterales. Es ahí cuando nos debemos preguntar ¿Qué buscamos con la mentira? ¿Podemos convertir la misma en engaño y falso testimonio, y en tal caso, no es doblemente grave? Tristemente muchas personas viven en continua mentira a tal grado, que la convierten en verdad, por lo que quedan atrapados en una mente reprobada, por lo que no pueden distinguir la verdad de la mentira,  porque como dice 2 de Timoteo 4:3  “… teniendo comezón  de oír, se amontonarán maestros conforme á sus concupiscencias”,razón por lo cual se ha fabricado un mundo de mentiras, el cual no debe tener cabida en la iglesia.

Por lo tanto se miente de muchas formas; cuando prometemos en llegar y sin haber obstáculo, no llagamos. Cuando citamos a alguien a sabiendas que no lo puedo atenderlo. Cuando al estar ocupado, digo que no estoy. Cuando por ser diplomático no digo la verdad, y cayó la mentira. Cuando doy una promesa que no cumplo sin causa justificada. Cuando quedo en llegar a una hora y no llego por descuido. Cuando afirmó algo que no es cierto, sin tener prueba. Cuando no soy impuntual constantemente etc. No olvidemos aquel texto que dice “Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembro los unos de los otros” Efesios 4:25.

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Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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