Y LA MUJER DE POTIFAR LE GRITÓ A JOSÉ: “EL VIOLADOR ERES TÚ” (SEGUNDA PARTE)

Jesús Guerrero Corpas

EL ODIO HACE EL HOMBRE & IDEOLOGÍA SESGADA

Lo que estamos viendo es solo la culminación de un proyecto que se inició hace unos años –la criminalización sistemática del varón por el mero hecho de serlo- y que ha acabado con un himno que se ha extendido como la pólvora titulado “Un violador en tu camino”, y que bien podría haber sido escrito por la mujer de Potifar. Sin citar la parte “discotequera” de la canción, parte de la letra dice así:

El patriarcado es un juez

  • Que nos juzga por nacer
  • Y nuestro castigo
  • Es la violencia que no ves
  • El patriarcado es un juez
  • Que nos juzga por nacer
  • Y nuestro castigo
  • Es la violencia que ya ves
  • Es femicidio
  • Impunidad para mi asesino
  • Es la desaparición
    Es la violación

Esta estrofa tiene su miga y, a la vez, está llena de incongruencias y falsedades. Puedo comprenderla perfectamente en lugares donde las mujeres no son respetadas ni protegidas por la legislación vigente. Ahí las apoyo. Pero resulta bochornoso y repudiable que en muchos países occidentales como España se haya tomado como lema reinvidicativo. Una hermana me señalaba que no estaba de acuerdo con todo este movimiento, pero que pensaba que estaba sucediendo por el abuso que ha habido durante décadas del hombre hacia la mujer, ya que éstas habían sido un objeto en las manos del hombre, y que ahora “las mujeres están pasando la factura”. Un buen argumento, que entiendo y acepto como verídico. Ahora bien, guionizando y ampliando lo que le contesté:

– Aquí en España no hay impunidad para los asesinos y violadores. Cuando es detenido, se le juzga y se le encierra en un cárcel. Y si las penas de prisión no son más altas es porque los propios partidos de izquierda –que presumen falsamente de ser los únicos que defienden a las mujeres- no quieren. Por eso hay asesinos y violadores que han reincidido; porque salieron de prisión tras unos años de condena.

– Aquí en España nadie juzga a una mujer por nacer mujer. En todo caso, y ante las nuevas leyes de perspectiva de género, es al hombre al que se le sitúa en el ojo del huracán y bajo sospecha por nacer hombre.

– Aquí en España hay igualdad de oportunidades y derechos para ambos sexos. En el día de hoy no existe el tan cacareado “techo de cristal” para las mujeres del que tanto hablan las feministas radicales, como bien explica nuevamente la abogada Yobana Carril (https://www.youtube.com/watch?v=bx_smnNwayk). Ni un solo punto de la ley las infravalora. Por eso podemos ver en España a mujeres ocupando cargos importantísimos como el de Directora de la Guardia Civil (María Gámez), Ministra de Defensa (Margarita Robles), Vicepresidenta primera y ministra de la Presidencia Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática (Carmen Calvo), Vicepresidencia tercera y Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital (Nadie Calviño), y Vicepresidenta cuarta de Transición Ecológica y Reto Demográfico (Teresa Ribera). ¿Algunas más? Fuencisla Clemares dirige Google; Rosa García, Siemens; Pilar López, Microsoft; Helena Herrero, HP; Marta Mártinez, IBM[1].

– Aquí en España las mujeres pueden votar, ser independientes, vestir como quieran, cursar cualquier carrera, acceder a cualquier puesto laboral y recibir la misma remuneración que un hombre si la labor desempeñada es coincidente. Si una empresa paga menos por cuestión de género recibe por ley grandes multas económicas, por lo que es una práctica en completo desuso. Algunas se quejan señalando que los puestos de limpieza, de cajeras o de dependientas están ocupados en su gran mayoría por mujeres, y que eso es denigrante. Pero omiten voluntariamente que infinidad de trabajos extremadamente peligrosos y que provocan todo tipo de enfermedades y muertes están copados principalmente por hombres que trabajan de mineros, de soldados de élite, de bomberos, en refinerías, en la construcción o en la limpieza de ventanales a grandes alturas. De ahí las abismales diferencias en la siniestralidad laboral: en 2018 murieron en España 602 varones por 50 mujeres.

Tanto en mujeres como en hombres, si terminan ocupando esos puestos laborales se debe a tres razones muy sencillas: 1)grado de estudios y de formación; 2)distintas capacidades físicas; 3)propia elección.

– Aquí en España es una falacia afirmar que en el presente existe un sistema ideológico y cultural que oprima a la mujer. Es terrible escuchar a Beatriz Gimeno, la nueva directora del Instituto de la mujer –sí, la misma que hace unos días dijo que “el agua del grifo es gratis”[2], apuntar que “la heterosexualidad, el régimen regulador por excelencia, no es la manera natural de vivir la sexualidad, sino que es una herramienta política y social con una función muy concreta que las feministas denunciaron hace décadas: subordinar las mujeres a los hombres”[3]. Como bien señala Yobana Carril refutando dicha idea: “España no es un país machista”, y lo que es necesario es que haya leyes que protejan a todas las personas de la sociedad, no solo a una parte de ella, en este caso, no solo a mujeres de hombres, porque la violencia es “inherente al ser humano”, sea del sexo que sea y de su edad[4], ya que afecta a todo el mundo. Basta con ver los datos de 2019 en España sobre filicidios (matar al hijo): 12 fueron cometidos por las madres, 5 por los padres, 1 entre los dos, y otro entre la madre y su pareja. A esto le sumamos los 12 neonaticidios (cometidos en las primeras 24 horas de vida), muchos de ellos lanzados a contenedores: “Estas cifras evidencian que ningún comportamiento homicida es exclusivo de un género”[5]. Nadie se libra. Pero claro, las feministas y los medios de comunicación que las apoyan llaman machistas a todos los hombres españoles por el asesinato de 50 mujeres anuales, hacen manifestaciones en contra de nosotros y componen canciones. Cuando una madre asesina a su hijo pequeño, ni manifestaciones ni bailes.

– Aquí en España los nacionales que cometen una violación son solo una parte  dentro de los hombres que llegan a violar en nuestro país. Como recoge el registro del Poder Judicial: “El porcentaje de mujeres muertas extranjeras es de un 35,8% frente a un 64,2% de españolas. El 48% de las extranjeras procedían de países europeos –todos ellos pertenecientes a la Unión Europea- el 42% de América latina y el 9,3% de África. En la serie temporal 2009-2018 la mayoría de las mujeres extranjeras asesinadas procedían de Marruecos (21%) y Rumanía (21%) seguido de Ecuador, Bolivia y República Dominicana”[6]. Con esto no estoy queriendo decir ni mucho menos que sea “menos importante” la consumación de dicho acto aberrante si se comete contra una mujer extranjera que contra una extranjera, sino mostrar que “las mujeres españolas” no son violadas de forma sistemática.

– Aquí en España, y hasta el 1 de octubre del año 2019, se produjeron 56 “manadas”, entendiéndose estas como actos sexuales perpetrados por varios hombres a la vez contra una mujer. Pues bien, desconociendo la nacionalidad de 18 de ellas puesto que los medios la ocultan, 34 fueron llevadas a cabo por inmigrantes (89%), 3 extranjeras (1 suiza y 2 francesas, 8%) y, para terminar, 1 española (3%)[7]. De igual manera, de las 55 mujeres asesinadas en el 2019 en nuestro país, el 38% fueron actos cometidos por extranjeros[8]. Por el contrario, en las manifestaciones feministas que hay en España se señalan a la masa de todos los varones españoles como potenciales violadores.

En proporción –repito: en proporción-, los españoles que matan y violan suponen un porcentaje extremadamente inferior respecto al extranjero. ¿Por qué digo esto? Por un simple cálculo matemático: si en España hay 40 millones de nacionales y 4 millones de extranjeros, y de entre estos 4 millones –que suponen el 10% de la población del país- llevan a cabo el 40% de los delitos totales, y el restante 90% de la población –que es española- comete el 60% restante de crímenes, la proporción es que de entre cuatro a seis contra uno. Es decir, los extranjeros suponen únicamente el 10% de la población que vive en España y sin embargo comete el 40% de los crímenes.

Curiosamente –y aquí está la gravedad del asunto donde quiero poner el énfasis de este punto-, los años de condena para los nacionales son infinitamente superiores a las que se les imponen a los extranjeros a pesar de ser juzgados por los mismos delitos. En términos judiciales, los hombres españoles están siendo la presa favorita de la ideología de género, que no es ni más ni menos que una dictadura camuflada. Jamás imaginé que iba a vivir algo así. Incluso en el caso de dos nacionales –un hombre y una mujer que se golpean- la pena es mayor para él que para ella. El Tribunal Supremo ratificó hace pocos meses que si un hombre pega a un mujer es violencia de género aunque sea una agresión recíproca. Dicha sentencia crea jurisprudencia; es decir, siempre que ocurra un hecho semejante, la sentencia deberá ser la misma. Esto lo hemos podido ver en Zaragoza,  donde una pareja de novios se pegó mutuamente: ella le propinó en primer lugar un puñetazo a él en el rostro, y él le contestó con un tortazo con la mano abierta en la cara, replicando nuevamente ella con una patada. ¿La sentencia? 6 meses de cárcel para el hombre y 3 para ella[9].

Volviendo al tema de los extranjeros y este tipo de datos, a pesar de que son oficiales, públicos y que son de fácil acceso, conlleva el desprecio a aquellos que las exponen. Se tacha de racista, fascista, facha y retrógrado al que sencillamente los muestra. Es algo que incluso le está afectando a las mujeres que no se han dejado arrastrar por el feminismo radical que vemos por doquier. Incluso son censuradas. Es el caso que ha padecido Noelia de Trastámara (vlogger –realizadora de vídeo blogs- y colaboradora del medio Alerta Nacional). Ella se limitaba a mostrar públicamente la información que estamos viendo. Pues bien, tanto Twitter como Youtube le han cerrado sus cuentas porque consideran que incumple sus normas e incita al odio. ¡Por decir la verdad! Plataformas que se postulan como los paladines de la libertad de expresión, luego la coartan radicalmente. Son empresas privadas que hacen lo que quieren y no les importa lo más mínimo ir en contra del artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que dice que “todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”[10].

Como no se puede poner puertas al campo de forma absoluta, aquí dejo una interesantísima entrevista que todo hombre y mujer debería ver sin falta y dar a conocer, donde ella misma explica lo que descubrió al informarse y cotejar la prensa: “La mayoría de agresiones sexuales no son obra de españoles” (https://elmanifiesto.com/identidad/719787881/La-mayoria-de-agresiones-sexuales-no-son-obra-de-espanoles.html?).

– España es el país de la Unión Europea con menor número de homicidios: unos 300 al año, siendo la media de 50 mujeres asesinadas por violencia de género[11]. La tasa anual de homicidios por cada 100.000 habitantes es de 0,6, una cifra ínfima comparada con los 1,3 de Francia, los 1,4 de Finlandia, los 5 de EEUU, los 19 de México o los 30 de Brasil. “Hay que transmitir un mensaje de mucha tranquilidad. España es un país muy seguro”, defiende el psicólogo José Luis González. “Lo habitual son arrebatos relacionados con conflictos interpersonales entre gente que se conoce, no son sicarios”. Además, el 69% de los hombres homicidas ya tenía antecedentes policiales. Y el 31% de los casos están relacionados con las drogas. Hay multitud de estudios científicos internacionales que sugieren “una relación directa entre la pobreza y vivir en un entorno social disfuncional, y el homicidio”. Una de estas investigaciones, dirigida por la psicóloga finlandesa Ghitta Weizmann-Henelius, apunta al “abuso de sustancias, el ambiente socioeconómico bajo y los antecedentes criminales como factores de riesgo para la comisión de homicidios”[12].

Sin embargo, la “matraca” de los medios de comunicación y de las organizaciones feministas subvencionadas por el Estado es tan atronadora que parece que cada día los hombres normales y corrientes de este país asesinamos a cien mujeres.

– En España, los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística muestran que los hombres en 2018 cometieron 300 homicidios por 29 las mujeres (https://www.ine.es/jaxiT3/Tabla.htm?t=25998&L=0). Ahora bien, y atención al dato: el 62% de los homicidios son de hombres a hombres; el 28% de hombres a mujeres; el 7% de mujeres a hombres; y el 3% de mujeres a mujeres[13]. Por lo tanto, siendo los hombres el 90% de los que cometen homicidios, son a su vez casi el 70% de las víctimas. ¿Quiénes son más asesinados a manos de hombres, las mujeres o los hombres? ¿Quiénes mueren más en general? Las estadísticas lo dejan bien claro: ¡A los hombres nos matan mucho más y tenemos muchísimas más posibilidades de ser asesinados que las mujeres!

– Aquí en España también las mujeres maltratan, golpean y matan a sus parejas, a sus madres y a sus hijos (estremecedor el vídeo “Maltratadoras de niños”: https://www.youtube.com/watch?v=p9pHO1m-gKc), incluso algunas abusan sexualmente de ellos, como podemos ver en esta recopilación de hechos acontecidos en el 2019: https://twitter.com/CisEspana/status/1203442838115176449).

Nos tachan a todos los heterosexuales –solo a los heterosexuales- de ser la encarnación del mal. ¿Qué hacemos entonces con esta información?: “La violencia doméstica o intragénero en parejas homosexuales es una realidad invisible y un gran tabú que sufren en silencio muchos gays y lesbianas en nuestro país, y que generalmente no se denuncia y no se contabiliza. Los estudios realizados en países como Estados Unidos, Canadá o Australia establecen sin duda que las tasas de violencia en hogares gay-lésbicos son comparables o incluso superiores a los hogares heterosexuales. Según el último estudio realizado por Richard Carroll de la Universidad Northwestern de Chicago (publicado en Septiembre de 2014), indica que entre un 25 y un 75% de las parejas homosexuales son víctimas de violencia doméstica, comparable y superior a los estudios que fijan un 25% de mujeres víctimas de violencia de género por parte de sus parejas masculinas”[14]. Como explica Paco Rámirez, presidente de COLEGAS (Confederación Española de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales): “También denunciamos una necesidad urgente, que llevamos años demanando al Ministerio de Interior, como es la recopilación de estadísticas de todas las intervenciones policiales de violencia entre parejas LGBTI. Así podremos contabilizar el fenómeno de forma aproximada, lo podremos visibilizar y luchar contra él de forma efectiva”. Muy llamativo que se oculte dicho dato. ¿Las agresiones entre parejas homosexuales también son culpa del heteropatricardo? ¿O lo es del machismo?

Cuando un hombre mata a una mujer es portada de todos los medios nacionales y los telediarios abren con dicha información. Cuando una mujer mata a otra mujer, a un hombre –a menos que sea un suceso extremadamente escabroso (como el de Ana Julia, que mató a Gabriel, el hijo de su pareja sentimental)-, solo aparece en letras pequeñas, en una esquina apenas visible o únicamente en la prensa local y minoritaria. La doble vara de medir salta a la vista.

Más allá de la buena o mala educación que recibe cada uno, del ambiente social en que se cría, de la familia con la que convive y de otros factores, la realidad bíblica muestra la raíz de todo mal: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Ro. 3:23). ¡¡Todos somos pecadores!! ¡Hombres y mujeres!! El mal anida de forma innata en cada uno de nosotros, independientemente de nuestro género. Como dice Pablo: “hallo esta ley: que el mal mora en mí” (Ro. 7:21). La implementación de leyes humanas jamás podrán cambiar esta verdad y la naturaleza del ser humano. Unos lo manifiestan a través de la violencia física, otros de la verbal y la psicológica (las mujeres también son violentas, y si tuvieran la misma fuerza que los hombres… https://www.youtube.com/watch?v=FLHTBJG0FsE&has_verified=1), o de otras muchas maneras: “adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,  idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas” (Gá. 5:19-21). Los que se consideran “mejores” que los maltratadores –cuyos actos son aborrecibles-, olvidan que ellos expresan “de otras formas” el mismo mal. Por eso ellas –al igual que todo el mundo- tienen que conocer a Dios de forma personal y el mensaje de Cristo en particular.

¿Qué son muchos menos casos que los cometidos por los hombres? Sí, pero lo que hay que valorar y penar es el hecho en sí, no el género del infractor. Lo que no puede ser es que a un hombre maltratado se le exijan pruebas (un parte de lesiones físicas como mínimo) mientras que a la mujer no cuando interpone una demanda, pasando el hombre varios días en el calabozo automáticamente por “presunto agresor”.

– Aquí en España no existe el feminicidio per se. Los hombres no salimos a cazar y a matar mujeres por el hecho de ser mujeres ni a causa del “heteropatriarcado” como dicen ellas. La inmensa mayoría de los casos donde un hombre mata a su pareja o ex pareja no es por razones ideológicas o misóginas. La inmensa mayoría están causados por celos, desequilibrios psíquicos, conductas violentas en general contra cualquiera persona sea del sexo que sea y de su edad, etc.

En todo caso, y si ampliamos el concepto, el mayor femicido – cuyo significado exacto es “un acto de violencia extrema contra las mujeres por el hecho de ser mujeres”- es el que cometen más de 100.000 mujeres al año en este país al abortar y las que las apoyan. Defienden la vida de la mujer pero no de las niñas que todavía permanecen en el vientre de sus madres. Pura incongruencia que muestra hasta qué punto llega la ceguera, el egoísmo y la barbarie humana, y que encaja perfectamente con la descripción que hace Pablo del carácter del hombre de los postreros tiempos (2 Ti. 3:1-4). No me quiero extender más sobre este punto en particular ya que, aunque en su momento le dediqué tres escritos, lo retomaré en un nuevo artículo.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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