DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL -DIFERENCIAS ENTRE EMPRESA, NEGOCIO O IGLESIA

Mario E. Fumero

          Cuando la iglesia se adapta al sistema dominante, el riesgo de ser absorbida por las influencias del mundo es latente, porque, aunque no somos del mundo, estamos en él (Juan 17:15-16). En el estudio del libro de Éxodo vemos como el pueblo hebreo, con principios monoteístas, y diferente a las costumbres de Egipto, durante el periodo de la esclavitud, que duro 400 años, absorbieron la cultura de estos, y sin darse cuenta, claudicaron de sus valores tradicionales, para absorber y expresar los valores del “politeísmo” y costumbres de los egipcios. Esto lo vemos en el Sinaí, mientras Moisés hablaba con Dios, y recibía las tablas de los diez mandamientos, el pueblo hacia un becerro de oro, adorándolo y danzando a su alrededor (Éxodo 32:1-5)

          En nuestros tiempos las iglesias cristianas han tomado diferentes aspectos en su quehacer dentro del mundo. En algunas áreas han sido influenciadas por las corrientes filosóficas y políticas que dominan el planeta. Es por ello que vamos a tratar de discernir las características de una iglesia verdadera, frente a una iglesia falsa, que ha tomado el camino de la apostasía, señalado en Apocalipsis al definir a la iglesia de Laodicea como símbolo de la falsa religión.

          Para comprender mejor lo que quiero decir, y poder discernir el modelo de iglesia conforme a la Palabra de Dios, quiero clasificar su quehacer dentro de tres parámetros: 1) la iglesia como empresa, 2) la iglesia como negocio, y 3) la iglesia como el reino de Dios en la tierra.

LA IGLESIA COMO EMPRESA:

           ¿Qué es una empresa? “Una empresa es una organización o  institución  dedicada a actividades con  fines económicos  o comerciales, para satisfacer las necesidades de bienes o servicios de los solicitantes, asegurando la continuidad de la estructura productivo-comercial así como sus necesarias inversiones[1]. Cuando el negocio prospera, entonces se establecen sucursales a las cuales se les da el término de “franquicia”[2], a fin de que usen el nombre y los productos, dando un dividendo de las ganancias a la empresa matriz.

          ¿Cuándo una iglesia se vuelve empresa? Cuando se crea una gerencia y distribuye un producto (en este caso el evangelio de la prosperidad o apostólico) creándose sucursales o franquicias. Por regla general, el dueño de la empresa nombra a los gerentes. Al establecer una iglesia o misión bajo este esquema de empresa, se establece una franquicia, y se les pide a los inversionistas que aporten un porcentaje de las ganancias a la oficina central o iglesia madre. En estas iglesias, el pastor se vuelve apóstol, teniendo todo el poder para nombrar a sus líderes, por lo que se acostumbra a comprar a pastores independientes para engordar su organización (empresa), y se establece en la iglesia una burocracia semejante a las existentes en las empresas mercantiles, donde les concede “su franquicia” a cambio del sometimiento a sus postulados.

          El pastor principal, o apóstol de esta franquicia, no es accesible, a menos que se acuda a los intermediarios (gerentes, llamados ministerios  asistentes), y andan con guardaespaldas, a los cuales les llaman escuderos, tomando el término de los escuderos del Rey Saúl y David[3] (1 Samuel 17:41, 31:4,). La similitud con las empresas mercantiles radica en que cuando se levanta una obra, o compran a un pastor, les permiten usar el nombre de su misión, y les venden un anillo o título que los convierte en apóstoles. Después, le exigen un porcentaje de las entradas, para el pastor principal, o la iglesia “madre”, quien es el dueño de la franquicia.

          Sin embargo, algunas empresas mercantiles tienen una junta directiva, de igual forma, algunos apóstoles forman una junta directiva de líderes, pero éstos siguen las directrices del iluminado que está al frente y que con sus propias revelaciones y manipulaciones bíblicas controla al grupo.

LA IGLESIA COMO NEGOCIO:

           El término negocio proviene del latín “negotium”, que procede de un vocablo formado por “nec” y “otium” (“lo que no es ocio”). Se trata de la ocupación, trabajo o quehacer que se realiza con fines lucrativos o mercantilistas. Es alguien que se dedica a vender un producto. Cuando hablamos de una iglesia que funciona como negocio, nos referimos a un lugar que, aunque predica la Palabra de Dios, se le pone precio a la bendición, sanidad y prosperidad. A veces se venden objetos religiosos con ofertas engañosas, afirmando que los mismos son portadores de unción o bendición.

          En la Edad Media el mercantilismo religioso se convirtió en una forma explotativa de la fe. Como consecuencia, se vendían clavos de la cruz de Jesús, osamentas de los Santos, el agua del Jordán, el vino de la bendición, pedazos de madera de la cruz de Jesús etc.  También aparecieron las misas por los difuntos que iban al purgatorio, para ser liberados del sufrimiento, nació el bautismo de los niños etc. Actualmente hay iglesias, como la “Iglesia Universal del Reino de Dios”, más conocida como “Vida Nueva” o “Pare de Sufrir”, de origen brasilero, que ofrece a cambio de una ofrenda, objetos que supuestamente son portadores de bendición, desarrollándose una práctica ocultista de origen espiritista, llamada “fetichismo”[4].

          Pero no solamente se vendía mercadería como objetos portadores de “unciones”, sino que también se implementó la falsa enseñanza de los “pactos económicos” mediante los cuales Dios te multiplicará lo que des, y te prosperará y bendecirá con riquezas, todo esto ocurre si haces un “pacto económico”. También se explota el arte, mediante conciertos y espectáculos pagados, para ser bendecido y supuestamente adorar al Señor. Hay muchas técnicas religiosas para sacarle a la gente el dinero de forma engañosa. Se puede usar el chantaje, diciéndole a los presentes que, si no dan lo que le pide el apóstol o pastor, le va a caer maldición. Muchas veces usan el chantaje en forma de extorción, cuando se amenaza a las personas con juicio si no dan lo que se les pide. Otras veces se les seduce astutamente, cuando, por ejemplo, le dicen que si da $100 dólares, Dios te va a devolver $10,000, desencadenándose la ambición. Para respaldar todas estas técnicas, se usan términos fuera de contexto, dándole al dinero el simbolismo de semilla, y a la obra, el concepto de inversión en el reino.

          Lo malo no está en la explotación mercantil que se hace del evangelio, sino hacia dónde va a parar todo ese dinero. Por regla general no es para suplir las necesidades de los pobres, desamparados y el envío de misioneros, sino para enriquecer a un pastor o líder, el cual vive como magnate, a costillas de los diezmos y ofrendas de los feligreses. De igual forma, los conciertos sirven para que cantantes mercantilicen el evangelio, y lleguen a actuar, imitando los esquemas del mundo, teniendo “manager”, y poniéndole unos costos altísimos a sus presentaciones, acompañados de otras condiciones económicas muy onerosas[5]. Este espíritu mercantil dentro de las iglesias dio origen a una teología que respalda el materialismo práctico de la codicia, la cual conocemos como “Teología de la Prosperidad”.

LA IGLESIA COMO REINO DE DIOS:

          Pero ¿cómo definir la iglesia en el sentido bíblico de la Palabra? El vocablo “iglesia” procede de la voz  griega “ἐκκλησία” (transliterado como ekklēsía) que en latín es “ecclesia”, la cual señala la reunión de los creyentes formando una asamblea, y los cuales son convocados para un fin determinado. En este caso, el fin de la asamblea, compuesta por los redimidos por Jesucristo, y procedente de toda tribu y lengua (Apocalipsis 7:9) adquiridos por Dios (1 Pedro 2:9) no con oro y plata, sino con la sangre preciosa de Jesucristo (1 Pedro 1:18), y cuyo fin es llevar a cabo la misión de proclamar su Palabra, haciendo discípulos, y revelando con sus vidas el amor de Dios al mundo perdido (1 Juan 4:8), siendo este el fundamento y el fin supremo de la vida cristiana (Efesios 3:17,19).

          En el sentido Nuevo Testamentario, nunca se usaba el plural para referirse a una iglesia local, porque la iglesia es una, aunque las comunidades eclesiástica en la ciudad sean diversa[6] (Hechos 11:22). Sin embargo cuando se refiere a una provincia o estado, sí se usa el plural, porque en cada ciudad hay una iglesia[7](1 Corintio 16:19).

          Dos características singulares de la iglesia primitiva es que eran uniformes en la enseñanza (doctrina), y su testimonio en la comunidad era intachable. ¿Para qué se congregaban? Para la edificación y ministración, a fin de ser entrenados para el quehacer diario en la vida práctica (1 Corintios 14:26) y alcanzar la imagen de Cristo (Efesios 4:13). ¿Era gobernada la iglesia por un hombre con poderes absolutos? ¡Negativo!, las iglesias locales estaban presididas por un consejo de ancianos, que trabajaban colegiadamente (Hechos 14:23, 20:17). Noten que Jesús siempre mandó a sus discípulos de dos en dos, para evitar el poder absoluto (Lucas 10:1)[8]. ¿Cómo eran los cultos congregacionales? Una asamblea para edificación, donde había diversidad de dones y ministerios, y cuya función principal no era entretener a los discípulos, sino formarlos para una vida funcional, fuera de la asamblea (Efesios 4:12 Romanos 15:2). ¿Qué elementos formaban el mensaje bíblico en esta época dentro del culto general? La Biblia habla de que en la asamblea habían palabras de exhortación, testimonio, edificación, revelación, doctrina, (1 Timoteo 4:13, 2 Timoteo 3:16). ¿Y qué se hacía con las ofrendas que se daban? Eran distribuidas según la necesidad de la comunidad, así como para ayudar a los más necesitados dentro de la asamblea, y a nivel general (Romanos 15:26 1 Corintios 16:1-2, 1 Juan 3:17). Como la iglesia era nómada[9], no invertía en infraestructura, ni tampoco en proporcionarle a los ministerios o ancianos, comodidades y bienestar, más allá de la realidad del lugar.

          La iglesia del Señor somos todos los creyentes, formando el cuerpo. No existe el concepto de franquicia o dependencia absoluta a otros ministerios fuera de la región. Solo había una cobertura, la cual era el producto del fruto de la paternidad espiritual que aparecía con la conversión[10] y discipulado (1 Corintios 4:15, Filemón 1:10). La iglesia es un cuerpo funcional, donde existen dos tipos de relaciones entre los hermanos. Una horizontal; definida como comunión entre unos y otros, la otra vertical; donde Cristo es la cabeza, y cada miembro sujeto los uno a los otros, forjan una dependencia específica dentro de un esquema que establece el concepto enseñado por San Pablo, que consiste en la funcionalidad de la comunidad bajo el principio de un cuerpo fisiológico (1 Corintios 12:12).

          En la iglesia bíblica todo era un “don” o regalo de Dios, nada se vendía, todo era gratis y no se compraba (Romanos 3:24). En cierta ocasión hubo un mago llamado Simón, que quiso hacer negocio con el poder del Espíritu Santo, pero fue duramente reprendido, por lo que no existió ninguna maniobra especulativa ni manipulativa en torno al dar (Hechos 8:9-24), el cual tiene que ser producto de la convicción y gratitud, y no de la extorsión y del chantaje (Mateo 10:8).

          Con un poco de discernimiento, y conociendo a fondo las Sagradas Escrituras, podemos saber cuándo los ministerios nos edifican, o nos explotan. También tenemos la capacidad de discernir y juzgar que se hace con los recursos de la congregación, y cómo se invierten los mismos. Es fácil distinguir entre una empresa, un negocio y una comunidad de cristianos al servicio de los necesitados, porque el quehacer de la iglesia se fundamenta en dos baluartes esenciales; la proclamación del amor para llamar al hombre a la salvación, y poder mostrarnos al mundo como imitadores de Cristo, porque para eso hemos sido llamados.


NOTAS

[1] -Tomado de https://es.wikipedia.org/wiki/Empresa.

[2]-El diccionario de la Real Academia Española la define como una «concesión de derechos de explotación de un producto, actividad o nombre comercial, otorgada por una empresa a una o varias personas en una zona determinada».

[3] – Estos Escuderos prestaban un servicio semejante a lo que hoy es un guardaespaldas, protegían a los reyes y le servía, pero los ministros del Señor no son reyes, sino siervos y deben de estar dispuesto a perder la vida por amor a las ovejas.

[4] Fetichismo es la devoción hacia los objetos materiales, a los que se ha denominado fetiches. El fetichismo es una forma de creencia o práctica  religiosa en la cual se considera que ciertos objetos poseen poderes  mágicos o sobrenaturales y que protegen al portador o a las personas de las fuerzas naturales. Los amuletos también son considerados fetiches.

[5] – El costo de un cantante famoso en círculos evangélicos ronda entre los $3,000 a $10,000 dólares por noche, más un hotel de 5 estrella, limosina, seguridad y los pasajes en avión.

[6] -“ηκουσθη δε ο λογος εις τα ωτα της εκκλησιας της εν ιεροσολυμοις περι αυτων και εξαπεστειλαν βαρναβαν διελθειν εως αντιοχειας”.
“Y llegó la fama de estas cosas á oídos de la iglesia que estaba en Jerusalem: y enviaron á Bernabé que fuese hasta Antioquía”. Hechos 11:22.

[7]“-ασπαζονται υμας αι εκκλησιαι της ασιας ασπαζονται υμας εν κυριω πολλα ακυλας και πρισκιλλα συν τη κατ οικον αυτων εκκλησια.”
“Las iglesias de Asia os saludan. Os saludan mucho en el Señor Aquila y Priscila, con la iglesia que está en su casa”.

[8] -Uno de los principios bíblicos en la gran comisión de gestos, así como en el libro esto de los apóstoles es el principio de dos, porque siempre eran enviados a predicar de dos en dos para que se llevará mutuamente y para evitar el poder absoluto, el cual corrompe, dañaran su testimonio.

[9] -Nomada: Que va de un lugar a otro y no se establece en ningún sitio de forma permanente. «pastores nómadas; tribu nómada; los nómadas de las estepas árticas».

[10] -Noten que las epístolas de Pablo a Timoteo y Filemón le expresan los consejos para el ejercicio de su ministerio, revelando que en esta relación no hay una autoridad electa o impuesta, sino que ha nacido de una paternidad espiritual.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
Esta entrada fue publicada en Articulo, Discernimiento, Mario Fumero. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.