¿Por qué muchas personas y hermanos reaccionan con enojo cuando se les confronta con la sana doctrina y las escritura? Voy por partes, con Biblia en mano ¡sí! La Escritura enseña que el corazón natural resiste la verdad. El problema no es intelectual, es espiritual porque “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura” (1 Corintios 2:14). Cuando alguien no ha sido formado en la Escritura, o ha sido discipulado en base a emociones, “revelaciones” o experiencias superfluas, la doctrina bíblica suena ofensiva, fría o “religiosa”. Por es que:
-No se sienten edificados se sienten atacados. -No se sienten afirmados, mas bien se sienten juzgados. El neopentecostalismo produce creyentes dependientes de emociones, no de la Palabra, es por ello por lo que las Escritura advierte: “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina… y apartarán de la verdad el oído” (2 Timoteo 4:3–4).
Muchos sistemas pentecostales y neopentecostales cometen el error de: -“Reemplazan exégesis por “lo que Dios me mostró”. Reemplazan doctrina por “unción”. -Reemplazan autoridad bíblica por “apóstoles modernos” Y esto es un grave error que nos lleva a herejías. Cuando tú vienes con: -contexto contactos manipulados- -Escritura torcida- Y análisis doctrinal erróneo, les quitas el pero a la verdad, porque todo su sistema se sostiene en experiencias incuestionables y no en fundamentos sólidos emanados de la Palabra.
¿Por qué te llaman “fariseo”? ESTO ES CLAVE!!! En la Biblia, ¿qué era un fariseo?
No alguien que amaba la Palabra, sino alguien que: -Añadía tradiciones humanas. -Negaba el verdadero significado de la Escritura. -Confiaba en su justicia propia. Jesús dijo: “Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios” (Mateo 22:29)
Hoy ocurre lo contrario:
• Cuando alguien usa la Escritura correctamente
• Cuando examina doctrinas
• Cuando discierne los errores El ignorante bíblico invierte los roles y llama “fariseo” al que ama la verdad. Es una estrategia defensiva, no un argumento. La Biblia manda juzgar las doctrinas (no corazones). Tú no estás haciendo algo antibíblico porque la Biblia ordena “Examinadlo todo; retened lo bueno” (1 Tesalonicenses 5:21) y además afirma “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus” (1 Juan 4:1 y nos ordena “Contended ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos” (Judas 3)
El problema es que ellos confunden discernimiento con ataque personal porque:
• su fe está ligada a su identidad emocional
• cuestionar la doctrina = cuestionar su experiencia
El peligro del orgullo disfrazado de “humildad”. Muchos dicen: “No estudies tanto, solo ama a Dios”, pero la Biblia dice: “Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento” (Oseas 4:6). Rechazar el estudio bíblico no es humildad, es:
• pereza espiritual
• miedo a ser confrontado
• orgullo encubierto
El verdadero humilde se deja corregir por la Palabra…No todos quieren aprender.
No todos fueron llamados a oír. Jesús mismo fue rechazado por enseñar verdad.
La luz siempre molesta a quien ama las tinieblas (Jn 3:19–20).


