Restructurado por Mario Fumero
«un niño de 7 años se metió en el escritorio de su papa y le dijo que quería ayudarlo. El papá estaba apurado y nervioso y le contestó: anda a jugar a otro lado, no me molestes. El niño se die a jugar sin salir del cuarto. El papá vio que era imposible sacarlo de la habitación y hacia ruido, entonces pensó: “le voy a dar algo que pueda distraerlo y este en silencio”.
Entonces tomo una revista y en ella había un mapa del mundo y dijo: “justo lo que preciso para distraerlo” y con una tijera el papá recortó el mapa en varios pedazos y junto el mapa descuartizado le dio al niño con un rollo de cinta diciéndole: “cómo te gustan los rompecabezas, té voy a dar esta página del y lo mundo para que lo repares y lo pegues sin ayuda de nadie, y te daré un premio.
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