Héctor Hernández
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El 4 de octubre del año 1922, es decir, hace exactamente un siglo, el arqueólogo británico Howard Carter descubrió la tumba del Faraón Tutankamón en el Valle de los Reyes, en Egipto. Tal descubrimiento fue uno de los más grandes hallazgos de la historia de esa civilización.
La tumba, llena de grandes tesoros, estaba casi intacta. ¿Por qué los egipcios embalsamaban y momificaban los cadáveres de sus reyes?
La egiptóloga Marta Saura Sanjaume, lo explica así: «Recién coronado, el rey-dios se ocupaba de un asunto de enorme trascendencia: la construcción de su propia tumba, que deberá garantizar su existencia eterna en el más allá.»
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