Mario E. Fumero
Estamos viendo un deterioro en algunas congregaciones cristianas que sinceramente me preocupa. Tal parece que algunos líderes religiosos han perdido la perspectiva evangélica para convertir la iglesia en un teatro o partido político, olvidando que el objetivo principal del evangelio es predicar a Jesús y ayudar a los necesitados para que encuentren una nueva vida. Hemos olvidado el compromiso social con los más marginados para buscar los esquemas de este mundo.
Estamos viendo como las modas y ritmos mundanos invade las congre-gaciones. Como se montan espectáculos pagados, idénticos a los que el mundo ofrece. A los líderes religiosos no les importa el origen del ritmo, ni su influencia negativa, sino los dividendos que pueden dejar, al cobrar la entrada a al concierto casi igual, o mas caro que si fuéramos a un teatro. Lo peor es que estos evaden impuestos, derechos de autor y a la larga, muchos de esos ingresos no se saben a donde van a parar. Los cantantes “cristianos” cobran altas tarifas, con exigencias idénticas a los del mundo, y tampoco pagan impuestos. Ya no hay que ir a una discoteca, muchas congregaciones lo son. En un programa de radio escuche a uno no cristianos decir que las iglesias están corrompidas al proliferarse ritmos de origen satánico. Nuestro cristianismo esta deteriorándose y modernizándose en los aspectos negativo. Las iglesias se están mercantilizando, todo es un negocio, mientras que a nuestros alrededor miles se pierden en miseria, pecado y contaminación. Seguir leyendo






