Muchos se preguntan, ¿debo seguir congregándome a pesar de la crisis?, ¿a quién debo obedecer, a Dios o a las autoridades? Últimamente oímos tantas barbaridades al respecto que cuesta enumerarlas y ponerlas en un top 3 de insensatez.
Tan solo se necesita un poco de sentido común teológico y bíblico. Vamos x partes.
1.- Debemos entender el concepto y naturaleza de la iglesia.
– La iglesia la conforman personas y no ladrillos. Cristo no murió x un montón de piedras sino x personas que llegarían a conformar su pueblo. Nosotros somos, de hecho, esas piedras vivas que forman la iglesia como dice 1 Pedro 2:5. La cuestión es que ya estamos unidos y congregados de entrada. Lo único que cambia es la expresión y canalización de dicha congregación.
– Congregados/unidos es el hecho objetivo delante de Dios que es inalterable y la congregación es la acción delante de los hombres que depende de las circunstancias.
– Sí, es verdad, la iglesia se congrega en condiciones normales en un local pero es mucho más que cuatro paredes hechas por hombres sino una casa constituida por Dios. El edificio, por favor, nunca define lo que es la iglesia. Si fuera así, habría muchas iglesias y pueblos de Dios xq no hay dos templos o edificios iguales. Pero no, iglesia no hay más que una. Seguir leyendo



Las etiquetas teológicas son una manera conveniente de resumir sistemas de creencias. Muchas etiquetas se han convertido en una parte establecida del dialogo teológico, como Arminianismo, Calvinismo, Amilenialismo, o Premilenialismo. Muchos que han escuchado la etiqueta «Teología de la Gracia Gratuita» se preguntan qué significa. Este es un breve resumen.
