Por Mike Gendron
La iglesia cristiana visible ya no es un santuario para el pueblo de Dios. En cambio, se ha convertido en un gran campo misionero que necesita ser evangelizado. Las iglesias ahora están llenas de cristianos profesantes que dicen que tienen fe pero nunca han nacido de Dios. Esto no debería sorprendernos, por causa de la parábola que Jesús dio en Mateo 13:25-43 que
describe los días postreros. Él habló de un hombre dueño de un campo que sembró buenas semillas (los hijos del reino) en su campo, pero mientras sus hombres dormían, vino el enemigo y sembró cizaña (los hijos del diablo). Seguir leyendo












