(Un haz de luz sobre la inquietud de quienes exigen la apertura de los templos religiosos).
Ante un ya alargado confinamiento (encierro), debido al paso del Covid-19 o «nuevo coronavirus» que en la gran mayoría de los países del mundo se viene estableciendo por parte de sus gobiernos, y las tan diversas manifestaciones o expresiones de la población con inocultables síntomas de intranquilidad y agotamiento mental y emocional, y sumado a esto, diferentes manifestaciones de desafío a las disposiciones gubernamentales de restringir el desarrollo de todo tipo de actividades normales y cotidianas de la sociedad. Entre estas reacciones no han faltado la de ministros e iglesias evangélicas, especialmente en Latinoamérica, mostrando abiertamente una expresión de rechazo incrédulo a la realidad del virus asiático, alegando también que la Iglesia no puede mostrarse cobarde ni sumisa, tanto ante la pandemia, como ante las disposiciones estatales. Seguir leyendo





