Dr. Mauricio Loredo
Dos Ángeles observaban el comportamiento de los humanos. Ellos veían que uno de los seres mortales entraba a una cantina bolseando sus bolsillos y contando unas monedas y billetes y se abría paso entre los que estaban allí dentro .
Unos estaban en la barra contando cuentos y mentiras , otros contaban de las interioridades de sus hogares , otros las decepciones de sus trabajos y otros estaban caídos y orinados en sus pantalones, el que entraba iba sobrio y se colocaba en el mostrador y saludaba a todos los allí presentes y se conocían entre ellos, todos estaban en el lugar que pensaban que era para desahogar sus penas , en ese momento se ve entrar un niño de unos 9 años a la misma cantina, como buscando algo en medio de tantos embriagados y el dueño de aquel lugar que se miraba con su bigote grande y su cigarro en la boca de bajo precio, observó detenidamente al niño y le dijo: ¿hey muchacho y que andas buscando? ¿Se te perdió algo ? ¿Quieres una cerveza? Te estás pareciendo a tu tata, que solo borracho camina . El Niño le preguntó : ¿ha venido mi papá hoy por aquí? Es que el me dijo que hoy lo buscara porque me daría para comprar unos cuadernos de la escuela .
Los Ángeles estaban asombrados viendo aquel patético cuadro , y uno de ellos dijo: Ser un mortal es ser descuidado con lo valioso que les fue entregado , pues no saben lo que realmente significa la vida, pero al perderla se darán cuenta que no era negocio haberla mal perdido, ellos están gastando su poco tiempo aquí en esta mísera tierra y se embriagan del placer y las bebidas, drogas y dejan sus criaturas sin un pan, ni un futuro, cometiendo el más vil de los actos, perjudicar a un pequeño, esto es algo que les trae duras y grandes consecuencias . Seguir leyendo →