Mario E. Fumero
En las enseñanzas de Jesucristo se habrán de dos puertas y dos caminos. En Mateo 7:13-14 el Maestro enseño que hay que “Entrar por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a perdición y muchos son los que entran por ella. Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”.
Cuando Jesús habla de la puerta estrecha, hace alusión a una puerta existente en las murallas de Jerusalén, la cual era diferente a las demás, que son muy anchas. Esta puerta estrecha se le llamaba “el ojo de la aguja”, por la forma en que estaba hecha, pues por ella sólo podían pasar una persona sin carga, y limitaba la entrada de animales, como el camello. En una parte de las escrituras Jesús hace alusión a esta puerta, cuando dice en Mateo 19:24 que ; “Es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios”. El hecho es que para poder entrar por esa puerta no se podía llevar cargas, ni posesiones e incluso ningún tipo de animal. Había que despojarse de todo lo que había afuera. Seguir leyendo →