DECEPCIONADO

Mario E. Fumero

No hay nada más frustrante en la vida que sentimos decepcionados por algo o alguien. Ésta decepción produce frustración, y muchas veces lo lleva a uno a tomar medidas radicales, para no seguir sufriendo los estragos que nos deja aquellas acciones incorrectas, las cuales producen en nosotros un malestar que nos hace sentir frustrados y decepcionados.

Cuando buscamos la definición de la palabra “decepción” encontramos lo siguiente: “La decepción es un sentimiento de insatisfacción que surge cuando no se cumplen las expectativas sobre un deseo o una persona. Se forma en unir dos emociones primarias, la sorpresa y la pena. La decepción, si perdura, es un desencadenante para la frustración y más adelante, la depresión”. De manera que, muchas veces, la decepción nos conduce a un estado anímico negativo, y según sea la gravedad de la misma, nos puede llevar a la depresión.

Cuando trabajamos con seres humanos estamos expuestos a muchas decepciones. La Biblia enseña que la naturaleza humana está viciada, conforme a los deseos engañosos de la carne (Efesios 4:22), y es común que suframos decepciones con personas a las cuales les damos el corazón, y después nos lo devuelve hecho añico, ya sea por engaño, traición, infidelidad o abandono, una vez hayan obtenido de nosotros lo que deseaban. No es lo mismo trabajar con cosas que con seres humanos. Cualquier trabajo que envuelva relaciones personales estará sujeto opresión, decepción y sufrimiento.

Muchas veces en mi ministerio me he sentido decepcionado cuando al darme a una persona para ayudarle, he recibida ingratitud, porque bien dice el refrán, “el único animal que muerde la mano del que le da de comer es el ser humano”. Sin embargo, aunque mi trabajo es sufrido y muchas veces decepcionante, me consuela y alienta el hecho de pensar en mi Señor Jesús sufrió más decepciones y engaño que yo. Vemos como al terminar su ministerio terrenal sufrió ingratitud, traición, abandono y decepción de aquellos con los cuales convivio tres años dia y noche haciendo milagros, así que todavía no he sufrido el abandono total, ni tampoco estoy crucificado, por lo cual no tengo por qué quejarme. Bien dijo el profeta Isaías refiriéndose al Pueblo de Israel en su relación con Dios, cuando Jehová le dijo a su pueblo: “…Crié hijos y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí” Isaías 1:2.

Para que la frustración no nos lleve a la decepción, debemos asimilar que el amor y el servir a los demás no deben estar condicionado a una reacción positiva. Hay que amar aunque nos abandonen, decepcionen o engañen. No debemos dejar que la frustración mate el amor que nace de Dios.  Sé que humanamente hablando el amor “filio” se nutre del aprecio y la gratitud, pero debemos recordar que como somos seres humanos vulnerables, y las malas acciones pueden dañar nuestra forma de actuar, matando el amor (Mateo 24:12), y entonces, podemos cerrar el corazón a la entrega, para evitar el sufrir una decepción.  Pero el amor que nos impulsa a darnos a los demás no es el que tenemos humanamente hablando, el cual siempre espera una recompensa, sino aquel que parte de la obediencia a Dios, y sobrepasa los límites del interés, la aceptación y la gratitud. Es darse sin esperar nada a cambio. Es entender y aceptar que los seres humanos, por naturaleza, son volubles, falsos y propensos al interés y la conveniencia. Además debemos considerar también el hecho de que somos emocionalmente propensos al enojo, resentimiento y amargura, lo cual nos puede llevar muchas veces a comportarnos con las personas que nos aman de forma incorrecta, porque la soberbia nos ciega, y a menos que el Espíritu Santo esté trabajando dentro de nosotros, difícilmente reconoceremos nuestros errores, y podremos estar dispuestos a humillarnos, perdonar y amar a todos por igual, aun aquellos que son ingratos.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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3 respuestas a DECEPCIONADO

  1. Ileana dijo:

    Gálatas 6:9″ No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.” Animo Pastor Fumero, su galardón no es de esta tierra.

  2. mapo dijo:

    Nada más acertado en su comentario Pastor Fumero;, esto lo aplico a mi mismo. Desde luego no soy la exclusión como creyente, ni pretendo justificarme, habremos cientos de personas que hemos entrado al cristianismo con gran entusiasmo y deseosos de servir a Dios y compartir con los miembros de una
    iglesia con sinceridad amistad. Sin embargo; al ser golpeados en nuestras sensibilidades no una; si no en varias ocasiones, uno no se espera que él o las personas en las que uno deposita la confianza en algún momento le bajen la moral. Obviamente lo ideal es que un cristiano muy bien cimentado resista los embates de naturaleza espiritual o física. Deseo hacer mención de un adagio común en el país “Tanto llega el agua al cántaro que por fin se quiebra”, por muy fuertes que seamos llegaremos a un punto de quiebre, porque la siquis o el razonamiento continuo adverso a la situación que nos aqueja, hará su efecto. Es como el castigo que ejercían los piratas a sus enemigos en las mazmorras en la época del colonialismo, donde una gota de agua que caía sobre sus cabezas terminaba haciendo un hueco en su cráneo, Aún conociendo las Escrituras, y trayendo a la memoria los exquisitos versículos que nos animan a continuar en medio de la adversidad, Uno no puede explicarse como creyentes que han jurado servir a Dios, actúen como guerrillas socavando el amor de otros creyentes, llevándonos incluso a la situación de frustración que habla este artículo en sus inicio.

    ¿Alguien podría preguntar ¿Y cuál es su papel hno. si en vez de recoger, desparrama?; yo contestaría firmemente: “es fácil levantar la piedra contra el que desierta de las filas, pero habría que estar en el lugar del afligido”, He intentado muchas veces levantarme, coger ánimo y encontrar una iglesia en dónde recupere la confianza y credibilidad de sus autoridades y miembros, desde luego no existe iglesia perfecta, pues los humanos somos imperfectos; la pregunta aquí hno. Mario y entendiendo los golpes que le han dado muchos creyentes e incrédulos no agradecidos, sería en mi condición ¿cómo poder recuperar el entusiasmo y convencerme de que aún sabiendo que podría caer en garras de lobos nuevamente, mi condición postrera no sería peor que la anterior? No es nada fácil recuperar la confianza perdida en pastores, líderes o miembros, y por ende que las iglesias hoy se han convertido en casa de subastas solicitando diezmos, ofrendas, primicias etc, Ahora todo se enfoca en el dinero y no e n la condición del ser humanos como persona.

  3. hola señor Fumero hasta hace poco ingrese a su página, me parece muy fuerte su trabajo pero indispensable otros no se atrevieron a hacerlo, es usted valiente y arriesgado. que Dios lo acompañe, sali a los 19 años de la secta de los testigos de Jehová hice una recopilación de muchos temas, estoy interesada en una revisión teológica del material y si es la voluntad de Dios poder editarlo se llama “EL HOMBRE SINCERO Y LAS SECTAS” , mi nombre FRANCIA MILENA MARTINEZ PEREZ de Colombia mi cel y wasap es e 3167949940, mi email franciadelosangeles27m@gmail.com. Estaría usted interesado?

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