LOS MINISTERIOS DE LA IGLESIA -7-

Mario E. Fumero

BUSCANDO EL SENTIR

Tomado del libro de Mario E. Fumero

Pero ¿cómo es posible conducir la iglesia al gobierno de Dios? ¿Cómo buscar el sentir del cuerpo antes de tomar decisiones en situaciones en donde no hay Palabra de Dios, considerando las diferencias tremendas que hay entre los seres humanos?

Debemos aclarar primero qué es doctrina, y qué es el gobierno de Dios en relación a las demandas del evangelio. Entendemos que la autoridad ministerial en la Palabra es imperativa, y no se basa en los deseos o caprichos de la gente. Pero existen asuntos que se salen de este marco, y sí deben ser considerados por el sentir del cuerpo antes de tomar una decisión. No podemos actuar en todas las situaciones como teniendo señorío del rebaño, pues esto nos llevaría al abuso de autoridad[1]. Para mover un cuerpo, como es la iglesia, hacia un fin, debemos contar con el apoyo de ésta, porque en ciertas áreas, ir contra el sentir del pueblo puede ser destructivo. Así que en algunas acciones o cambios que emprendamos, debemos buscar el sentir de la congregación, para saber hasta dónde contamos con el apoyo de la asamblea en lo que sentimos o deseamos.

No debe existir un consejo de ancianos o pastor “infalible”, ni tampoco una asamblea totalmente “soberana”.

¿QUÉ SE IMPONE Y QUÉ SE CONSULTA?

Los ancianos deben imponer su autoridad espiritual, en la Palabra. El pueblo de Dios debe aceptar, sin tener que consultar, las siguientes situaciones:

  1. El sometimiento absoluto al Señorío de Cristo: El cual es para todos los que forman la iglesia. Se debe demandar que guarden y vivan todo lo que Jesús enseñó. La imposición del Señorío de Cristo es una demanda global, imperativa y básica para ser discípulo.
  2. La demanda de vivir una vida santa: Esto envuelve el cuidado del testimonio de los discípulos en las facetas del diario vivir, ejerciendo para ello las normas de exhortar, reprender y disciplinar con toda autoridad a aquellos que no vivan en el orden según la Palabra (1 Timoteo 4:13-15, 2 Tesalonicenses 3:14).
  3. El quehacer evangelístico y formativo de la iglesia. Los ancianos(pastores) pueden mover la iglesia hacia cualquier proyección de trabajo, sin tener que someter estas acciones a la opinión de la mayoría, pues están puestos para llevar al cuerpohacia su misión màxima que es predicar y hacer discípulos según Mateo 28:19.

¿CUANDO CONSULTAR LA ASAMBLEA?

Sin embargo, existen áreas en las cuales no se puede actuar con una autoridad hegemónica, sin considerar la opinión de la mayoría. No hay apoyo bíblico para actitudes arbitrarias en algunas áreas, por lo que debemos, en tales casos, palpar el sentir de la congregación a través de una asamblea (que podrá ser de negocio) en la cual se someterá al pueblo los asuntos siguientes:

  1. En los asuntos administrativos: El uso del dinero, la aprobación de los presupuestos, los estados de cuentas, y cualquier decisión sobre el manejo de estos fondos para comprar bienes costosos, o pedir préstamos para mejorar las necesidades de la comunidad. Recordemos que nadie tiene derecho a disponer de aquello que no es suyo.
  2. Para nombrar delegados a la asamblea general: cuando esté afiliada a un movimiento nacional. Estos delegados deberán ser propuestos en una lista dada por los ancianosde la iglesia. Deben ir personas maduras e identificadas con la labor de la iglesia.
  3. Para tomar decisiones en la compra de bienes e inmuebles: o para vender éstos, ya que los bienes son de la comunidad. Cualquier decisión al respecto tiene que ser avalada por ésta.
  4. Para informar a la asamblea de disciplinas: impuestas a miembros de la comunidad que hayan cometido pecados que afecten el testimonio moral de congregación.
  5. Para definir posiciones en acciones extra-bíblicas: en relación a problemas con otras comunidades, denominaciones, o cuando hayan conflictos estructuralesrelacionados con la iglesia local, los cuales los ancianos consideren necesaria la participación de la asamblea.
  6. Para enviar misioneros: y obtener apoyo y aprobación de la asamblea. Según el patrón bíblico establece que la iglesia debe bendecir y reconocer a sus misioneros (Hechos 13).

Existen otras situaciones donde se puede combinar la autoridad de los ministerios con el sentir de la asamblea, como por ejemplo:

  1. a) Para elección de diáconos. Los ancianosde la iglesia determinan las personas que según la Palabra reúnen los requisitos bíblicos para tales funciones. Ejemplo: para elegir un diácono tesorero, deberán estudiar además de la vida moral, espiritual y social, la capacidad humana para llevar a cabo la responsabilidad encomendada; saber matemática y tener nociones de administración.

Debemos añadir a las condiciones bíblicas, el factor de capacidad humana, para aquella función que vaya a desempeñar.[2]

  1. b) En el nombramiento de nuevos ancianos. La elección de un nuevo ancianose produce por el llamamiento y la entrega de un líder a la obra. El reconocimiento de los ministerios, junto con la aprobación de los profetas y apóstoles, y en base a las condiciones bíblicas, debe ser notorio delante del pueblo. Sin embargo es bueno consultar el sentir de la iglesia, para ver si ésta también reconoce el ministerio y la autoridad de la persona que se proponen.[3]
  2. c) En cuanto a la proyección del trabajo: Principalmente cuando envuelve metas elevadas que comprometen el esfuerzo de toda la congregación. Aunque los ministerios tienen el poder de mover a la iglesia hacia el trabajo evangelístico sin necesidad de la aprobación, puede haber situaciones y compromisos serios en donde sea necesario el consultar al pueblo. Esto nos permite ver hasta dónde podremos llegar en el trabajo o visión propuesta, principalmente cuando esta visión envuelve un trabajo social que compro-mete económicamente a la congregación. Recordemos que nuestra visión no puede ser impuesta por la fuerza a otros que no la reciban.

¿CÓMO BUSCAR LA OPINIÓN DE LA ASAMBLEA?

A la hora de someter un asunto al sentir de la asamblea, debemos considerar que existen dos formas de expresión parlamentaria para evaluar la misma:

  1. LA PARTICIPACIÓN DIRECTA. En donde los presentes en la reunión piden la palabra a través de las reglas parlamentarias, y de forma directa opinan, proponen, discuten y votan.
  2. LA PARTICIPACIÓN PRIVADA. A través de una encuesta, plebiscito o consulta que la persona llena de forma secreta, y deposita en una urna, sin poner su nombre (voto secreto), expresando su opinión o elección a las diferentes opciones planteadas por los ancianoso el gobierno local.

La participación directa se debe efectuar en todos aquellos asuntos de índole administrativo, en donde se informa y discuta todo lo concerniente al aspecto financiero de la obra. Existe un grave peligro cuando asuntos de índole espiritual o moral se someten a este método, como la elección de diáconos o ancianos a través de propuestas directas, problemas de disciplina o juicio, de doctrina, etc. Estas situaciones pueden crean conflictos por los siguientes motivos:

1º-. La elección de personas; que aunque sean carismáticas, no tienen una vida cristiana acorde a las enseñanzas bíblicas. Recordemos que el sentido de apreciación de una asamblea sobre la vida moral y social de muchos miembros es muy subjetiva, ya que nunca conocerán a fondo a las personas. Sin embargo, los ancianos y el maestro de discipulado sí les conocen en su vida moral, familiar y de mayordomía, pero se vería poco ético que en público expusieran las razones para rechazar a un herma-no que haya sido propuesto por la asamblea, para desempeñar un puesto, si no tiene una conducta correcta, y ten-gamos que excluirlo y dar explicaciones de ello públicamente, ya que debido a que no anda bien en todas las áreas de la vida cristiana, lo tendremos que descalificar  haciéndole pasar una vergüenza.

Para ocupar una posición dentro de la iglesia se debe requerir las condiciones establecidas en la Palabra de Dios, las cuales clasificaren en tres grupos:

  1. a) En lo espiritual: Que sea una persona comprometida como miembro fiel a los cultos, actividades, santa cena y mayordomíacristiana y sujeto a los ancianos.
  2. b) En lo moral: Que tenga ante el mundo una vida intachable, sin deudas y escándalos. Que no participe en actos de conducta dudosa, que vista decorosamente. Que tenga una vida templada, sin concupiscencia y sea responsable.
  3. c) En lo social: Que gobierne bien su vida y su familia. Que sepa tratar a las personas y sea trabajador, honrado y que cumpla todos sus deberes sociales.[4]

2º. La división de la iglesia en partidos: Cuando dentro de una comunidad se empiezan a proponer candidatos de forma pública, la gente toma partido hacia uno u otro, naciendo inconscientemente, actitudes de confrontación que afectan las relaciones personales, en donde, al alterar-se los ánimos, se puede llegar a situaciones carnales que no son saludables en la congregación.

3º-. Revelación de intimidades en público: Se puede dar el caso de que para rechazar a un hermano propuesto di-rectamente, los ancianos tengan que dar razones, llegando a revelarse intimidades o confesiones, porque si se pide explicación pública de una descalificación, tendríamos que contestar a la pregunta o quedaríamos mal al tratar de evadirla. Esto puede herir, además del candidato, a otras personas involucradas en los hechos, ya que muchos en la iglesia ignoran interioridades en la vida de estos hermanos, que son descalificados para ocupar un puesto en la iglesia.

Ejemplo: Revelar que un hermano propuesto no diezma, o que en su hogar tiene conflictos con su esposa, a la cual le pega, etc. Conocí el caso de un joven, muy carismático, que me confesó en privado que había cometido un serio pecado sexual. A los pocos días, en una reunión, fue propuesto por la asamblea para un puesto. Los ancianos y yo nos opusimos, pues sabíamos que últimamente no andaba bien. Pero la asamblea pidió una explicación de nuestra oposición, por lo que me ví entre la espada y la pared, ya que lo que sabía era un secreto de confesión. Cuando la cosa estaba más caliente, y parecía que quedaría líder, la persona propuesta optó por declinar su nombramiento, por miedo a que se supiera lo que pasaba. Me libró de un serio compromiso que hubiese repercutido en nuestra relación, y en la de muchos miembros de la iglesia.

Considero saludable que los ancianos de la iglesia sometan cada año a la congregación una encuesta de consultas sobre la realidad del sentir en todas las áreas y así puedan tener una idea de la salud espiritual y emocional de la comunidad, y saber hasta dónde son aceptados y como marchan las cosas. Así se mide su autoridad y los cambios que se pueden hacer. Esta consulta sería un diagnóstico de la salud de la congregación en sus diferentes áreas de trabajo.

¿CÓMO ELABORAR LA ENCUESTA?

La encuesta, o consulta, deberá hacerse por escrito, sin nombre del participante, en secreto y se deberá buscar la forma más fácil para que no tenga que escribir mucho sino que pueda optar por la mejor respuesta (con una X) a las preguntas. Pueden haber varias opciones, según cada planteamiento.

Se debe clasificar la encuesta en diferentes áreas, de acuerdo al quehacer de la congregación. Por regla general acostumbro a evaluar los siguientes aspectos en la vida de la iglesia:

  1. Opinión de la asamblea sobre el trabajo de la iglesia.

Evaluar la actitud de la integración de la iglesia en los diferentes planes de trabajo. Se exponen programas, planes de trabajo, aspecto de mayordomía, evaluación de los proyectos existentes y se mide el nivel de aceptación y compromiso de los hermanos en cada uno de los programas existentes; sociedades, grupos de crecimiento, trabajo con los niños, jóvenes, matrimonios etc.

  1. Opiniones sobre los ministerios de la iglesia.

Se debe evaluar la labor ministerial de los ancianos, incluyendo las funciones del pastor, para medir el grado de aceptación y autoridad que tienen en la congregación. Entre los planteamientos deben estar: La evaluación de la labor pastoral, opiniones sobre las predicaciones, de la autoridad de cada anciano, sobre la integridad del liderato, propuestas de nuevos ancianos, etc.

 

III. Opiniones sobre la labor de los diáconos.

Qué opinan sobre sus funciones y conducta. También se deben presentar decisiones para elegir nuevos diáconos, proponiendo una terna (o lista de varias personas) para aquellos puestos específicos en los cuales pueden funcionar, dejando oportunidad a que sugieran otros candidatos no propuestos por los ancianos. Recordemos que la función de liderato debe ejecutarse de acuerdo al don o capacidad de cada persona en particular.

 

  1. Opiniones sobre la relación y necesidades de los hermanos.

Evaluar las áreas más necesarias de atención, así como de enseñanza, información y problemática de las relaciones personales, tanto entre unos y otros, como en el liderato de la iglesia, y en sus relaciones inter-eclesiásticas.

Se puede también establecer una evaluación del conocimiento adquirido sobre algunos énfasis o conceptos que se hayan enseñado últimamente, y saber si la congregación ha asimilado lo que se ha querido enseñar, y si hay conciencia bíblica de algunas actuaciones específicas. Ejemplo: La mayordomía, la disciplina, el compromiso, el servicio, las relaciones familiares, las finanzas, el sexo, etc.

Una vez que se realiza la encuesta, se debe evaluar en el consejo de ancianos, y llevar los resultados a estadísticas de porcentajes, para en base a ello iniciar los cambios, nombramientos y acciones necesarias. Es importante que toda la evaluación de la encuesta sea comunicada al pueblo con transparencia, aunque a veces algunos líderes salgan mal parados, pero así, éstos se ponen “las pilas”[5], y pueden rectificar sus posibles errores.

Sería bueno que el informe se presente de forma objetiva, para que la gente pueda tener una idea real de la vida de la comunidad. Este informe debe ser lo más claro posible. Como idea de ello mostraremos algunas formas de hacerlo. Hemos planteado una pregunta en el cuestionario que dice así:

 

1) La labor de los ministerios de la iglesia en su relación con los

miembros ha sido:

(    ) Excelente     (     ) Buena    (     ) Regular    (    ) Deficiente

 

La respuesta fue que un 40% dijo excelente, 30% que fue buena, un 25% dijo que regular, mientras que un 5% está descontento. Conclusión: Respuesta positiva para los ministerios. Ahora lo voy a informar en un boletín y la presento así:

Espero que esta muestra nos ayude a presentar un informe transparente a los miembros de nuestras iglesias.

Otro aspecto de la encuesta se puede referir a las áreas de atención de la iglesia, y podríamos formular la siguiente pregunta:

6) ¿En cuál de las áreas de trabajo de la iglesia considera usted que se han cometido descuido durante este año?:

a)__ El trabajo con los niños. b)__El trabajo con los jóvenes.

c)__ El trabajo con los matrimonios.  d)__La ayuda social.

Y como resultado de esta encuesta, encontramos las respuestas siguientes: 20% consideran descuidado el trabajo con los niños, mientras que un 10% indican que es el de los jóvenes, pero un 50% señala que el área más descuidada es el trabajo con los matrimonios y un 15% hacen referencia a la ayuda social. Un 5% no contesta, no sabe. Este resultado lo representaríamos así:

De esta forma debemos presentarle a la congregación toda la realidad existente, y por medio de las encuestas tomarle la temperatura al cuerpo, para ver su salud funcional, y saber qué acciones emprender para fortalecer las áreas más deficientes de la misma.

CONCLUSIÓN.

Sería saludable celebrar una asamblea local para in-formar los acuerdos tomados en base al sentir recogido en la consulta, y notificar los resultados al final. Aunque la evaluación obtenida no tiene que ser determinante, debe de ejercer influencia en las decisiones que se tomen.

Se debe evitar siempre la confrontación entre herma-nos en público, por causa de opiniones o personas, pues esto crea un mal de fondo, que puede llevar a la contienda y crear conflictos de división, que afecta la unidad del cuerpo. No debemos ignorar las inquietudes, y los puntos de vista que los miembros puedan tener sobre ciertos aspectos en la problemática de la iglesia. Es por ello que debemos buscar una norma de conducta que evite una jerarquía dictatorial, y por otro lado, una democracia permisiva, pues, recordemos que todos los extremos en la vida son malos o peligrosos.

Es bueno aclarar que respecto a lo económico debemos ser democráticos, y cada uno de los que aportan sus diezmos y ofrendas deben ser conscientes de como se maneja los mismos. En el área de la Palabra (el quehacer de la iglesia) los ancianos deben de actuar con autoridad y según el sentir del cuerpo, no discutiendo lo que involucra normas de conducta bíblica. Es bueno entender que “ningún concilio, comité o convención puede legislar normas que contradigan la palabra de Dios”[6].

Debemos crear mecanismos que frenen los abusos de autoridad, y las injusticias, siempre lantente en la naturaleza humana[7].

Que el Señor nos ayude a poder alcanzar la expresión máxima de la unidad del cuerpo a través de que en todos sus miembros haya el mismo sentir, y si otra cosa le placiera a Dios mostrarnos, que nos lo revele a través de los mecanismos de la Palabra, los dones, y el Espíritu.

AMEN.

 —————————————————-

[1] -Son muchos los que señalan el peligro del poder absoluto en la iglesia. Ver “Pastores que abusan” Jorge Erdely, Editorial MBR, Mèxico, 1994.

[2]– Después de la elección de los diáconos en Hechos 6, Pablo amplía los requisitos de éstos en 1 Timoteo 3:8-13.

[3]– Requisitos de los ancianos o ministerios; Ver 1 Timoteo 3:1-7, Tito 1:5-9.

[4]– Los requisitos bíblicos están expuestos en 1 Timoteo 3:1-13 y en la pro-puesta de los apóstoles en la elección de los primeros diáconos que fueran de “buen testimonio, llenos del Espíritu y de sabiduría” Hechos 6:3.

[5] – “Ponerse las pilas” es alistarse, ponerse en orden, estar listo.

[6] – “La Era del Engaño” de John Haggee. Editorial Betania. 1997, página 204.

[7] – “El poder Sutil del Abuso Espiritual” David J y Jeff Van. Editorial Unilit, 1995.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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