LOS MINISTERIOS DE LA IGLESIA -11-

Mario E. Fumero

LA ADMINISTRACIÓN DE LA IGLESIA

Tomado del libro de Mario E. Fumero

Hemos visto el papel de los ministerios o ancianos en la iglesia y como ellos son la autoridad en la PALABRA dentro del gobierno local. Vamos ver a los que tienen a su cargo la administración de lo material, práctico o social; a los que llamamos DIÁCONOS (diakonos).

EL SURGIMIENTO DEL DIÁCONO

La palabra DIÁCONOS tiene su raíz en el griego “DIAKONIA“. El significado etimológico de la palabra es “servir o remediar cualquier necesidad material“. Esta ex-presión encierra el concepto literal de “ser siervo” de los demás y Jesús uso esta expresión en Marcos 10:43[1]. Se emplea en muchos pasajes del Nuevo Testamento. Se les nombró para que fueran los administradores y veladores por las necesidades materiales o sociales de la iglesia.

El diaconado no existió hasta el momento en que el número de los discípulos creció, y la afluencia de bienes y necesidades agobió a la comunidad. Cristo no tuvo diáconos, pues en un grupo tan pequeño (los doce) los problemas eran de fácil solución[2]. Varios días después de la ascensión de Jesús, ocurre el derramamiento en el día de Pentecostés, pero hasta este momento no hubo diaconado. Es en el capítulo 6 de los Hechos cuando surge la necesidad de poner “administradores”.

La iglesia era gobernada sólo por los apóstoles. La multiplicación y el adoctrinamiento de la multitud eran ejecutadas por los discípulos, pero como el número de cristianos era tan grande, y además, no eran todos judíos sino también griegos o gentiles, aparecieron problemas de murmuración. Por regla general los gentiles carecían de la disciplina que poseían los israelitas, los cuales por su trasfondo cultural poseían mucho orden, e incluso a veces eran muy legalistas, razón por lo cual se establecen normas que regulan el comportamiento de los gentiles y judíos en la comunidad. Así que la problemática de la ayuda a los necesitados se hizo compleja.

Los apóstoles tenían que dividirse tanto que descuidaban el aspecto espiritual, para “servir las mesas” y “atender problemas sociales y familiares” en la comunidad. Por otro lado, la entrega de muchos bienes por los convertidos de mejor posición agravó la problemática, y comenzó a haber murmuración entre judíos y griegos respecto a la ayuda para las viudas y los necesitados. Esta comunidad de bienes, la primera conocida en la historia, confrontó su primer dilema: La mala administración en la iglesia, los chismes, los abusos, etc.

Viendo los apóstoles la problemática, entendieron que su misión era mayor que la de administrar bienes materiales. Esto podría afectarles en su integridad y autoridad. Por las murmuraciones podían ser acusados de hacer preferencias o tomar dinero para sí mismos, y debían, “cubrirse sus espaldas” de posibles escándalos. Los apóstoles reconsideraron su misión, descubriendo que podrían descuidar la oración y la Palabra si seguían manejando lo material. Por eso tomaron una decisión (Hechos 6:2 bis): No es justo que nosotros dejemos la Palabra de Dios y la oración para servir las mesas“.

Y propusieron el nombrar a “siete varones“, que reunieran los tres requisitos siguientes:

  • Œ Buen testimonio,
  •  Llenos del Espíritu
  • Ž Y de sabiduría.

Para que tomasen a su cargo la administración y la asistencia social.

Existen situaciones específicas, en ciertas épocas o lugares, a las cuales los ministerios tenían que ajustarse, siguiendo las pautas que el Espíritu pondría, ya que sobre las mismas no se había dejado un patrón previo. Eran problemas prácticos en los cuales tenían que buscar la iluminación Divina y obtener soluciones apropiadas para cada caso. No podemos hacer una estructura preventiva, si primero no aparece un problema y lo afrontamos, pues hay problemas imprevisibles[3].

Nace, por lo tanto, la “DIAKONIA”. Más tarde, el apóstol Pablo aconseja a Timoteo establecer diaconados en las congregaciones, enumerando sus requisitos, que según 1ª Timoteo 3:8-13 son:

  1. A) Honestos; puesto que van a administrar los bienes del Señor (8). Deben ser íntegros, que cumplan lo que digan. Que sepan gobernar sus propios bienes y sean responsables en lo que hacen.
  2. B) Sin doblez; firmes en sus decisiones. Que no sean volubles o inconstantes en lo que hacen, cambiante de opiniones. Con carácter y madurez para establecer criterios en el área encomendada.
  3. C) Que no sean dados al vino; que sean sobrios y que no sean esclavos de vicios o costumbres mundanas.
  4. D) Que sean piadosos y rectos, con limpia conciencia (9).
  5. E) Que sean aprobados por los ministerios y se sometan a prueba un tiempo, para ver si reúnen los requisitos. Deben saber proceder con los demás (10).
  6. F) Puede haber mujeres diaconisas. Ellas deben ser honestas, no estar en chismes[4] o líos ajenos (11). Deben ser fieles esposas y que sepan tener sus hogares en orden.
  7. G) Que sea un fiel esposo y mantenga en orden su familia (12); Este requisito es fundamental para tener buen testimonio de los de afuera (7).

CONTINUARA

————————————————————————–

[1] – “ Dios, Hombre y Salvación” Purkiser/ Taylor/ . Editado por CON, Kansas City, Miss.

 [2]- Algunos comentaristas afirman que entre los discípulos, Judas Iscariote era el encargado de llevar la bolsa,(Juan 12:5-6), y los asuntos económicos, pero en ésta etapa no se menciona, ni existe el diaconado.

[3] – Williston Walker afirma que las estructuras que nacen por capricho y sin necesidades específicas son inoperantes. “”A History of the Christian Church”. Charles Scribner Sons, N.Y. 1959.

[4] – Las mujeres poseen cualidades diferentes a los de los hombres. Son más comprometidas y emotivas que los hombres. Les gusta hablar más, y es por ello que son más vulnerables a la hora de expresar sus sentimientos. El peligro mayor de ellas es la “lengua”, es por ello que se recomienda que se evite poner a una diaconisa calumniadora. La calumnia puede ser un juicio precipitado expresado contra alguien.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
Esta entrada fue publicada en LIBROS DE MARIO FUMERO, Mario Fumero, Ministerio. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.