LOS MINISTERIOS DE LA IGLESIA -16-

Mario E. Fumero

¿SOMOS TODOS DISCÍPULOS?

Tomado del libro de Mario E. Fumero

Nosotros[1] no somos un grupo de personas que adoptó una religión para ir los domingos al culto, sino discípulos de Jesucristo, miembros de su cuerpo, su familia, “Pueblo de Dios”. Para lograr este fin Él puso a sus siervos, que son los líderes visibles, y estableció un orden, a los cuales todos debemos de sujetarnos, siempre y cuando los que estén al frente vivan lo que predican, para poder nosotros practicar las enseñanzas recibidas con su ejemplo, y transmitirlas a los demás, como Él quiere.

Ahora hemos entrado en esta preciosa visión que es la de hacer discípulos de Jesucristo a todos los que creen, debemos aceptar las coberturas humanas para que podamos crecer espiritualmente. Nuestra meta no es ser como nuestro líder aquí en la tierra, imitando su forma externa de ser, (clonación espiritual) sino en aquello que sea digno de imitar en el Señor. Por eso será muy bueno que a la vez que observemos a nuestros líderes, leamos los Evangelios, donde tendremos un retrato de Jesucristo, y si éstos se ciñen a la Palabra, obedezcámosles e imitémosles.   

LA GRAN COMISIÓN DE JESUCRISTO SEGÚN MATEO 28:18-20

Jesucristo, en primer lugar, envía a sus discípulos para que “hagan discípulos” entre todas las naciones. Esta es la misión que recibieron los doce, la cual denominamos “LA GRAN COMISIÓN”.

Nada es más importante a la hora de predicar, que hacer que los convertidos al evangelio aprendan a vivir según las enseñanzas dadas por su maestro, iniciándose así la reproducción en serie de un modelo de conducta, dado por Jesús a sus seguidores. Pero ¿cómo actuó el Señor? Vamos a analizar algunos parámetros de su conducta, para entender cómo debemos de ser y formar las vidas de los discípulos.

  1. A) El hizo discípulos mientras estuvo en la tierra. Entre ellos había un grupo de setenta, otro más íntimo de doce, y otro de tres mucho más íntimo todavía. Al enviar a éstos a hacer discípulos, les ordenó a actuar de la misma forma que Él lo había hecho. Es decir, tomar un grupo pequeño de personas y enseñarles a vivir como Él vivía. Esto produciría a una cadena de reproducción que daría principio al nacimiento de la iglesia. Noten que antes de llamárseles “cristianos”, se les decía “discípulos” (Hechos 11:26).
  2. B) En realidad, Él es el ejemplo y el modelo que Dios nos dio a todos nosotros. Jesús envió a sus discípulos diciéndoles: Ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis” Juan 13:15. Y San Pablo ratifica lo expuesto afirmando:

“Para que fuesen hechos conforme a la imagen de su Hijo” Romano 8:29.

Debemos imitarle y reproducir un estilo de vida que revele con hechos lo que decimos con palabras. Es por ello que muchos afirman que la predica de Jesús presenta un nuevo concepto en la relación humana, predicó al revés del sistema dominante[2]. Para analizar este principio debemos partir del modelo dejado por Jesús.

  1. C) Hacer discípulos no es otra cosa que cumplir el deseo de Dios. Discipular es hacer a las personas cada día más parecidas a Jesús. Es la base para formar una vida e imprimir en ella un carácter que revele la realidad de Jesús.

En la formación del discípulo se trabaja más con el carácter humano que con el intelecto. No es suficiente creer, ir al culto, orar o leer, sino que la vida con sus hechos vale más que las muchas liturgias, por eso Jesús dijo:

“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras,…” Mateo 5:16.

  1. D) Dios hizo en un principio a Adán y Eva “a su imagen y semejanza”. Ahora quiere que, mirando a Jesús, recuperemos esa imagen y semejanza de un HIJO DE DIOS. Al hacer a Adán y Eva, tenía pensado que todas las gentes fueran a su imagen y semejanza. Por eso, al mandar a Jesucristo al mundo, se propuso restaurar esa afinidad en los seres humanos. Por eso dijo Jesús: “Vayan a las gentes de TODAS LAS NACIONES”. Esa es nuestra misión, hacer a TODOS discípulos de Jesús. Estos formarán la gran familia de Dios.
  2. E) Somos discípulos, no creyentes de una religión. ¿Qué diferencia hay en esto? Debemos ser y hacer discípulos para Jesús a TODAS LAS GENTES DE TODAS LAS NACIONES, y no solamente ser profesantes de una religión y cumplir cada domingo con la liturgia evangélica, ignorando que se es hijo de Dios “todos los días”. Es por ello que Santiago demanda que:

“seamos hacedores de la palabra, y no solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos” Santiago 1:22.

¿CÓMO HACER DISCÍPULOS?

Primeramente debemos evangelizarlos, o sea, llevar-les las buenas nuevas, estableciendo con ellos una amistad que nos lleve a una relación y termine en una comunión. Una vez que se convierten a Jesús, el segundo paso es bautizándolos, y luego, enseñarles a que cumplan todo lo que él mandó a sus primeros discípulos: “Enseñándoles -dijo- a obedecer todo lo que yo os he mandado a ustedes” (Versión adaptada de Mateo 28:20).

Cuando eres bautizado, y aceptas a un maestro para sujetarte a la Palabra, te conviertes en un discípulo. Estás aprendiendo a obedecer todas las cosas que Jesús mandó. Tú aprenderás observando a tus maestros y escuchando sus enseñanzas. Pronto comenzarás a tener tus discípulos, que aprenderán de tí y de tus enseñanzas, que serán las de Jesucristo.

Debes ser con tu maestro como los primitivos discípulos eran con Jesús. Debes amarlo, confesarle tus dudas, problemas y alegrías. Compartir todo lo que eres y tienes, y obedecerle en la Palabra. Amarle como él te ama a ti, y juntos, hacer realidad los postulados de la GRAN COMISIÓN del Divino Maestro; hacer discípulos a todas las gentes. Él te enseñará todo lo que Jesucristo mandó, y así serás un buen maestro. Recuerda, “nadie puede dar lo que no tiene”, y tampoco podrás demandarle a otro lo que tú mismo no estés dispuesto a dar. Esta regla se aplica incluso en la formación de nuestros hijos naturales.

Tenemos también en las palabras de Jesús una promesa maravillosa:

“…He aquí yo estoy con ustedes, todos los días, hasta el fin del mundo Amén.  Mt 28:20

Esta expresión, y esta realidad, nos enseñan algunas cosas importantes que debemos analizar:

  1. A) Jesucristo prometió estar con sus discípulos hasta el fin del mundo. Esto implica que estará en todas partes, hasta en las más remotas, como en la Antártida, selvas o montañas. Estará hasta el fin del mundo, en cuanto a tiempo se refiere, pues dice “todos los días, hasta el fin del mundo”. Como todavía no ha llegado el fin del mundo, quiere decir que su promesa está en plena vigencia.
  2. B) Sin embargo, si bien Él prometió estar, parecería que ese “estar” es condicionado. “Vayan a todas las gentes y háganlas mis discípulos…y yo estoy con ustedes”. Jesús no está con nosotros meramente para hacernos compañía, sino que estará con nosotros en el cumplimiento de la misión que él nos encargó. Hagamos discípulos, y así estaremos seguros que él estará con nosotros, dispuesto siempre a tratar con la vida de nuestros discípulos para complementar en la experiencia y revelación las enseñanzas que demos.
  3. C) En estos momentos en que tu maestro, como consejero espiritual, está tratando de hacerte discípulo, Jesús está ahí, a su lado para ayudarte. Sí, Él está porque así lo prometió, y nosotros lo creemos. ¿Por qué no dejas un momento de leer o conversar, y reconoces en silencio su presencia?…

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[1]– Algunas ideas de este material está basado en un bosquejo que llegó a nuestras manos en el año 1975, y cuyo autor es desconocido. En estudios y reuniones de discipulado lo reestructuramos y ampliamos con los discípulos que formaban la célula base de la obra en Honduras. Lo incluimos dentro de este libro porque lo considero edificativo a la hora de definir la importancia de la relación en sujeción, así como algunos otros conceptos del discipulado.

[2] – “El Reino al Revés”  Donald B. Kraybill. Ediciones Clara Semilla, 1995.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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