LIBRO: EL RAPTO: ¿VERDAD O FICCIÓN? – LAS PREGUNTAS (PARTE 1)

Las Preguntas

¿Qué pasa con el momento del Rapto? ¿Cuándo es más probable que ocurra?

Ésta es la pregunta más frecuente y la más controversial. La razón por la que se debate tan acaloradamente es porque la Biblia no revela específicamente el momento del Rapto. Todas las posiciones sobre el momento deben basarse en inferencias, y por lo tanto, puede haber legítimas diferencias de opinión.

Personalmente, creo que la mejor inferencia de las Escrituras es que el Rapto ocurrirá antes del terrible período de siete años de la Tribulación, que se describe en detalle en el libro de Apocalipsis. En otras palabras, creo en lo que es llamado un Rapto Pre-Tribulación.

Echemos un vistazo a esas inferencias. 

(1) Liberación de la Ira

La primera se deriva del hecho de que la Tribulación es un tiempo del derramamiento de la ira de Dios, de principio a fin, y a los cristianos se les promete inmunidad de la ira de Dios. El apóstol Pablo enfatiza este punto en su primera carta a los tesalonicenses, en el capítulo 1, versículo 10. Él declara que los creyentes están esperando “…de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera” (énfasis añadido).

Pablo hace una declaración similar en 1 Tesalonicenses 5:9, donde enfatiza que “…no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo” (énfasis añadido).

De igual manera, en la carta que Jesús dictó a la iglesia en Filadelfia, prometió que Su Iglesia sería guardada del tiempo de la Tribulación (Apocalipsis 3:10):Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.

(2) El Enfoque de la Tribulación

La siguiente inferencia de un Rapto Pre-Tribulación es una muy importante, que a menudo se pasa por alto. No hay propósito alguno para la Iglesia durante la Tribulación, porque el foco de todo este período de siete años es el pueblo judío.

Para entender este punto, debemos retroceder 2,500 años a la época de Daniel, mientras estaba en cautiverio en Babilonia. Él había leído la profecía de Jeremías, de que el cautiverio duraría 70 años, y se dio cuenta de que ahora estaban en el 69no año del cautiverio, y el pueblo no se había arrepentido.

Por eso, se puso de rodillas y oró para que Dios lo perdonara a él y a su nación, y le pidió al Señor que los librara del cautiverio y los reconciliara con Él.

En respuesta, Dios envió al ángel Gabriel para darle una de las profecías más notables de la Biblia — lo que se conoce como la Profecía de las 70 Semanas de Años (un período de 490 años). Durante ese período de tiempo, Dios prometió que iba a cumplir seis cosas entre el pueblo judío:

1)  “Terminar la prevaricación” (al aceptar al Mesías).

2)  “Poner fin al pecado” (el arrepentimiento de un remanente).

3) “Expiar la iniquidad” (el Mesías debe morir por los pecados).

4) “Traer la justicia perdurable” (el establecimiento del reinado del Mesías).

5) “Sellar la visión y la profecía” (cumplir todas las profecías mesiánicas).

6) “Ungir al santo de los santos” (proveer un templo nuevo).

Gabriel también le dijo a Daniel que, desde el momento en que se emitiera un decreto para reconstruir Jerusalén, pasarían 483 años hasta la venida del Mesías, quien sería asesinado. Poco después de eso, Jerusalén sería destruida. Los últimos siete años de la profecía comenzarían cuando el Anticristo haga un pacto con Israel (Daniel 9:27).

Tal como fue profetizado, hubo 483 años desde el momento en que Artajerjes emitió un edicto para que los judíos reconstruyeran Jerusalén, hasta el momento en que Jesús fue crucificado. Y poco después de eso, Jerusalén y el templo fueron destruidos por los romanos en el año 70 d.C.

Cuando Jesús fue crucificado, el reloj dejó de marcar los 490 años de la profecía de Daniel, porque Dios puso a los judíos bajo disciplina, debido a su rechazo de Jesús como su Mesías. Fueron esparcidos por todo el mundo.

Sabemos con certeza que hay una brecha en el cumplimiento de la profecía de Daniel, porque durante el período de 483 años, sólo una de las seis metas del Señor fue lograda — a saber, la número 3, la expiación por los pecados. Las otras cinco metas se lograrán durante la última semana de años de la profecía de Daniel.

Esos siete años son lo que llamamos la Tribulación, cuando Dios derramará Su ira sobre un mundo pagano y el pueblo judío rebelde.

Esos últimos siete años se mencionan en las Escrituras hebreas como:

“El tiempo de angustia de Jacob” — Jeremías 30:7

“Un tiempo de angustia, cual nunca fue” — Daniel 12:1

“La hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero” — Apocalipsis 3:10

Jesús también lo llamó un tiempo de “gran tribulación” — Mateo 24:21

Y usó la misma terminología en Apocalipsis 7:14 — “la gran tribulación”.

La Era de la Iglesia comenzó con período de superposición durante el cual Dios comenzó a enfocarse en la Iglesia, mientras seguía obrando entre el pueblo judío. La Iglesia fue establecida alrededor del año 30 d.C., pero los judíos no fueron dejados de lado en disciplina hasta 40 años después, en el año 70 d.C., cuando los romanos destruyeron Jerusalén y el templo.

De igual manera, creo que ahora estamos en otro período de superposición, que comenzó con el restablecimiento de Israel en 1948. Mientras la Iglesia continúa, Dios ha comenzado a obrar entre el pueblo judío una vez más, reuniéndolos desde los cuatro ángulos de la tierra y restableciendo su Estado-nación.

La Iglesia pronto será sacada de este mundo antes de que Dios, una vez más, preste toda Su atención al pueblo judío, durante la 70ma semana de las 70 Semanas de Años de Daniel. De nuevo, no hay un propósito para la Iglesia aquí en la tierra durante la Tribulación. La Tribulación es cuando el enfoque de Dios regresa a Israel.

(3) El Énfasis en la Inminencia

Esto nos lleva a otra inferencia muy importante, una que muchos expertos en profecía consideran la más importante. Sólo el punto de vista Pre-Tribulación del Rapto permite la inminencia. Se nos dice una y otra vez en el Nuevo Testamento, que el regreso del Señor es inminente, y que debemos vivir aguardando que ocurra en cualquier momento. Tome, por ejemplo, Mateo 24:

36) Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.

42) Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.

44) Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.

Jesús repitió esta advertencia en Mateo 25, en Su parábola de las diez vírgenes. Él declaró que los creyentes deben vivir con una perspectiva eterna, esperando que el Señor regrese en cualquier momento. Concluyó la parábola con estas palabras: “Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora…” (Mateo 25:13).

Del mismo modo, Lucas en su evangelio cita a Jesús diciéndoles a Sus discípulos “velad en todo tiempo”, por el regreso del Señor, lo que implica que éste podría ocurrir en cualquier momento (Lucas 21:36).

Hay muchos otros pasajes sobre la inminencia en el Nuevo Testamento. A continuación se enumeran algunos ejemplos. En cada caso, he añadido énfasis a las palabras clave.

Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá.

Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz.

“…nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo…” (1 Corintios 1:7).

“El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. ¡Maranatha! (1 Corintios 16:22) [“El Señor viene”, en arameo].

“Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo” (Filipenses 3:20)

“Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca” (Filipenses 4:5).

[Debemos vivir] “aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tito 2:13).

Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca. Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta.

Por tanto, ceñid vuestro entendimiento para la acción; sed sobrios en espíritu, poned vuestra esperanza completamente en la gracia que se os traerá en la revelación de Jesucristo (1 Pedro 1:13, LBLA)

“Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración” (1 Pedro 4:7).

[Jesús hablando] “¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro” (Apocalipsis 22:7-12).

Como fácilmente puede ver en estos versículos, se nos exhorta a vivir con una perspectiva eterna, esperando que el Señor venga en cualquier momento.

Estos versículos deben estar hablando acerca del Rapto y no de la Segunda Venida, por dos razones.

En primer lugar, la Segunda Venida no es un evento inminente, debido a que hay demasiadas profecías que deben cumplirse antes de que Jesús pueda regresar a esta tierra. Por ejemplo:

  • Debe haber siete años de Tribulación.
  • Un templo debe ser reconstruido en Jerusalén.
  • El Anticristo debe ser revelado.
  • Los dos testigos en Jerusalén deben ser asesinados.
  • El templo reconstruido en Jerusalén debe ser profanado.
  • La Marca de la Bestia debe ser instituida.
  • Un remanente judío debe arrepentirse y ser salvo.

El punto de nuevo: La única forma en la que el regreso del Señor puede ser inminente es que haya un Rapto que sea separado y aparte de la Segunda venida, y que pueda ocurrir en cualquier momento, sin el cumplimiento de ninguna profecía.

La segunda razón por la que las advertencias de la inminencia deben referirse al Rapto y no a la Segunda Venida es porque la fecha de la Segunda Venida puede ser calculada con precisión. Eso es porque el libro de Apocalipsis revela que la Segunda Venida ocurrirá exactamente 2,520 días después de que la Tribulación comience (Apocalipsis 11:3; 12:6).

(4) Ejemplos Bíblicos

Esto nos lleva a una cuarta inferencia de un Rapto Pre-Tribulación. Partiendo de ejemplos bíblicos, Dios siempre remueve a Sus elegidos antes de que Él derrame Su ira de juicio y apocalíptica (en contraposición a sus juicios correctivos).

Así pues, el apóstol Pedro dice que si Dios guardó a Noé y su familia del diluvio, entonces Él “sabe librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio” (2 Pedro 2:4-9). Enoc, un gentil, quien creo que era un símbolo de la Iglesia, fue sacado del mundo antes del diluvio, mientras que Noé y su familia, simbólicos de los judíos, fueron preservados a través del diluvio (Génesis 5:21-24).

Otro ejemplo es la remoción de Lot y su familia de Sodoma y Gomorra, antes de que las ciudades fueran destruidas (Génesis 19:1-26). A Lot incluso se le dijo que acelerara su huida, porque el Señor no podía destruir las ciudades hasta que él se fuera (versículo 22).

Y luego está Rahab, la ramera en Jericó, quien proporcionó refugio a los espías judíos que fueron enviados a explorar la ciudad. Ella los protegió porque les expresó su fe en su Dios (Josué 2:9-11).

Se nos dice en Josué 6:22-23, que Dios dispuso que ella y toda su familia fueran removidos de la ciudad antes de que fuera conquistada por Josué y su ejército.

Creo que estos ejemplos dejan en claro por qué nunca se nos dice que esperemos al Anticristo. Más bien, se nos dice que aguardemos a Jesucristo.

Traducido por Donald Dolmus

En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org) Publicado por Donald Dolmus  Etiquetas: ArrebatamientoEl RaptoEscatologíaLibro: El Rapto – ¿Verdad o Ficción?Libros,PretribulacionismoProfecía BíblicaRecursosSegunda VenidaTiempos del Fin

 

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Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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5 respuestas a LIBRO: EL RAPTO: ¿VERDAD O FICCIÓN? – LAS PREGUNTAS (PARTE 1)

  1. EDGARDO ARITA dijo:

    ¿Escribió Pablo realmente sobre el “Rapto”?
    Por el Dr. Nicholas J. Schaser, de Israel

    De acuerdo a una línea prominente de la enseñanza cristiana, los creyentes en Jesús están esperando un futuro en el cual serán transportados al cielo en un evento conocido como “el Rapto”. El pasaje bíblico más popular usado para apoyar este punto de vista es el discurso escatológico de Pablo en 1 Tesalonicenses 4:16-17. A pesar de las interpretaciones comunes de este texto en términos de una elevación del tiempo-del-fin de la tierra, el apóstol no describe un “rapto” fuera de nuestro mundo. Por el contrario, en lugar de describir a los creyentes que son llevados al cielo, Pablo detalla los eventos que ocurrirán en esta tierra en tiempo de la segunda venida del Mesías.
    En su presentación de la Parusía, Pablo declara: “El Maestro mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel, y con sonido de trompeta de Elohim, y los muertos en el Mesías se levantarán primero. Entonces nosotros los que vivimos, los que quedamos, seremos arrebatados (ἁρπάζω; harpadzo) con ellos en las nubes, para recibir al Maestro en el aire, y así estaremos siempre con el Maestro” (4:16-17). Mientras que algunos leen un “rapto” en estos versos, el lenguaje y el contexto de Pablo argumentan en contra de tal lectura. Primero, entre los griegos de los días de Pablo, el término “arrebatados” (ἁρπάζω; harpadzo) fue usado como un eufemismo para una muerte prematura (ver Plutarco, Carta a Apolonio 111C-D, 117B); el apóstol vuelve a utilizar ἁρπάζω, no como otra palabra para muerte, sino como una descripción de la vida eterna a la vuelta del Salvador.
    Segundo, el contexto no describe a Yahoshúa (o a sus seguidores) ascendiendo al cielo, sino descendiendo a la tierra sobre las “nubes” (νεφέλαις; nefélais), que son vehículos comunes para la visitación divina (por ejemplo, Números 11:25; 12:5; Dan 7:13; Mac 13:26; Apocalipsis 10:1). Además, la referencia de Pablo a Yahoshúa llegando con el sonido de una “trompeta” (σάλπιγξ; sálpigx) recuerda la explosión de shofar que acompañó el descenso de Elohim al Sinaí: “Mientras el sonido de la trompeta (שׁופר; shofar/σάλπιγξ; sálpigx [LXX]) se hacía más fuerte… Yhwh bajó al monte Sinaí, a la cima del monte” (Éxodo 19:19). Una vez que Elohim bajó a esta tierra, “Yhwh llamó a Moisés a la cima del monte, y Moisés subió” (19:20). Así como Moisés sube a encontrarse con Yhwh en el aire enrarecido de la cima de la montaña, Pablo afirma que los creyentes se encontrarán con el Mesías descendente en el “aire”, no en un rapto hacia el “cielo” (οὐρανός; ouranós).

    Finalmente, así como Moisés eventualmente baja de la montaña (ver Éxodo 19:25), aquellos que se encuentran con el Mesías en el aire también regresarán a esta tierra. La imagen de Pablo es la de un emperador que regresa de una campaña militar: en el antiguo mundo romano, los emperadores victoriosos regresaban a la capital junto con un tren masivo de prisioneros extranjeros, riquezas y otros botines de guerra. Al enterarse del regreso del emperador, los ciudadanos romanos se encontraban con su líder triunfante a lo largo del camino y lo seguían de vuelta a la ciudad como parte de la procesión de celebración. Pablo visualiza un escenario similar en la segunda venida de Jesús: El Mesías comenzará su descenso sobre las nubes y sus seguidores lo encontrarán en un punto intermedio εις αερα (eis aéra), en el aire, para que puedan seguir a su Rey conquistador de regreso a esta tierra.
    Aunque es común en ciertos círculos cristianos leer un “rapto” en 1 Tesalonicenses 4:16-17, esta conclusión no tiene en cuenta los contextos literarios y culturales de Pablo. En vez de describir un portal al cielo, el apóstol ofrece una ventana a la vida eterna que viene con la resurrección de los muertos y el reino eterno de Yahoshúa en el Reino de Elohim.
    La Biblia puede proporcionarnos la verdad, pero también puede ser difícil de descifrar. Le invitamos a unirse a la creciente comunidad de estudiantes de la Escuela Hebraica.

  2. EDGARDO ARITA dijo:

    El “arrebatamiento de la iglesia”

    “¿Por qué hay iglesias que se pasan diciendo que cuando venga el Mesíah va a arrebatar a la iglesia, refiriéndose a la de ellos? Y no notan que cuan él venga es a un pueblo al que va a reunir, comenzando con Israel y los gentiles que entren a la salvación. – F. E, de Santa Cruz, Islas Vírgenes.

    La doctrina del arrebatamiento se basa en 1 Tesalonicenses 4:15-17, que citamos de la Versión Israelita:

    “Esto que les declaramos se basa en la palabra del Maestro: nosotros los que quedemos vivos y que permanezcamos hasta la venida del Maestro no nos adelantaremos a los que murieron. Pues cuando el propio Maestro baje del cielo con voz de autoridad, con pregón de arcángel y con el sonido de la trompeta, los que murieron en el Mesías resucitarán primero; luego nosotros los que hayamos permanecido vivos, seremos arrebatados en las nubes juntamente con ellos para salir al encuentro del Maestro en el aire; y así, siempre estaremos con el Maestro.”

    Para contestar esta pregunta hay que considerar tres aspectos fundamentales:

    1, ¿qué es el “arrebatamiento;”

    2, ¿a dónde los arrebatarán?

    3. ¿quiénes van a ser arrebatados?

    1. ¿Qué cosa es el “arrebatamiento”? En primer lugar, aclaremos que la palabra “rapto” que se usa comúnmente para describir este suceso es incorrecta. Se basa en una traducción errónea de la palabra inglesa “rapture” que se usa en la Biblia inglesa. El inglés “rapture” no significa “rapto” sino “arrebatamiento,” como correctamente lo traducen las versiones españolas. La frase “serán arrebatados” aquí es traducción del verbo griego “japaguesómetha,” que a su vez es traducción del hebreo “venaaléh” (elevados). Se refiere a que estas personas serán elevadas, llevadas hacia arriba.

    2. ¿A dónde los arrebatan? Obviamente el pasaje NO dice que los llevan “al cielo.” Esa frase y esa idea de que los llevan al cielo se la añaden los predicadores. Reina-Valera dice que serán arrebatados “en las nubes,” nada más. ¿Para qué? El texto dice claramente: “pare recibir al Maestro.” Esto se basa en la antigua tradición de que cuando un rey iba a visitar una ciudad, los habitantes salían de la ciudad a recibir al rey, para luego entrar otra vez en la ciudad con él. Y así lo santos salen a recibir al Rey Mesías para luego volver con él a la tierra, nuestro hogar. El pasaje no dice adónde van después del arrebatamiento. A dónde van lo dicen otros pasajes, no éste. Y ciertamente esos otros pasajes (que son materia de otro tema) nos indican claramente que el Mesías llevará a sus seguidores “arrebatados” al Monte Sión en Jerusalem para iniciar desde allí su reinado. Algunos de esos pasajes son Revelación 14:1, donde el discípulo hebreo Yojanán describe en una visión del futuro a los 144,000 redimidos y los ubica en el Monte Sión. Otro es Zekharyáhu (Zacaríah) 14:3,4, donde habla de que el Mesías vendrá (como representante de Yahwéh) y se posará primero sobre el Monte de los Olivos. Etcétera. En otra ocasión entraremos en los detalles de Zacaríah 14.

    3. ¿Quiénes van a ser arrebatados? Esta es la parte central de la pregunta que nos plantea. No hay que ir más allá; el pasaje dice claramente que los que serán arrebatados son “los que murieron en el Mesías,” y “los que hayamos permanecido vivos.” O sea, que esa muchedumbre de personas se compone de los que mueren en el Mesías y los que viven en el Mesías. Esos son los resucitados y los transformados. ¿Y dónde queda Israel? Hablaremos de Israel un poco más adelante, pues no está incluido en esta muchedumbre.

    Es obvio que para pertenecer a ese grupo de arrebatados hay que “vivir en el Mesías,” porque los que murieron en el Mesías, cuando estaban vivos vivieron en el Mesías. Así que para pertenecer a esa muchedumbre la clave es que hay que “vivir en el Mesías.” ¿Y qué es vivir en el Mesías? Brevemente: viviendo como dijo el apóstol hebreo Shaúl (Pablo), “Porque según el hombre interior, me deleito en la ley [la Toráh] de Elohim,” (Rom. 7:22). Estos son los santos. Aunque debido a la inclinación natural de la carne (yétser haráh) los santos pecan a veces, sin embargo en su yo interior se deleitan en obedecer la Toráh del Todopoderoso. Estos NO son los que desprecian la Ley del Eterno diciendo que está abolida, éstos son los se deleitan en la Ley de Yahwéh.

    En resumen, los arrebatados en el momento de la venida del Mesías son los santos que viven en Mesías obedeciendo, como lo hizo el Mesías, la Ley divina (la Toráh), y los santos resucitados que una vez vivieron de igual manera. Esta muchedumbre de santos arrebatados a las nubes para recibir al Maestro, según nos indican otros pasajes, se compone de gente de todas las naciones, tribus y lenguas.

    No dice nada ahí sobre iglesias. Las iglesias como se las conoce hoy día son clubes exclusivistas donde se les niega la entrada a personas que no crean en todo igual que ellos. Cada iglesia, creyendo arrogantemente que ellos son los únicos que van a obtener la vida eterna, afirma que las demás iglesias son falsas y que no tienen parte en el Reino eterno. Esto es arrogancia de la más alta calidad, un engreimiento espiritual que se basa en la jactancia, la petulancia, la ignorancia, y otras “ancias.”

    Déjenme decirles algo, y me perdonan: TODAS las iglesias tienen errores. Y TODAS las iglesias tienen verdades. Y cuando digo iglesias incluyo asambleas, congregaciones, sinagogas, o como se llamen. Esto es un hecho de la realidad que pueden ver todos los que no tengan prejuicios religiosos.

    ¡¡¡¿Y DÓNDE QUEDA ISRAEL?!!!

    Pues la Escritura Sagrada nos dice claramente el papel de Israel en todo esto. En primer lugar, hacemos referencia de nuevo a Zacaríah 14, pero antes al capítulo 12:

    Los versos 2 y 3 (del 12) nos ubican en el tiempo del fin, cuando las naciones se confabulan para combatir a Jerusalem.

    El verso 9 nos dice que Yahwéh se propone destruir a los ejércitos de las naciones. Digo los ejércitos porque ahí dice “a todas las naciones que vinieren contra Jerusalem,” pero obviamente los que vienen contra Israel son ejércitos militares.

    En el verso 10 se predice que Yahweh derramará espíritu de gracia (de perdón) sobre Israel, y ellos “mirarán a Aquel a quien traspasaron,” (no “a mí” como erróneamente traducen algunos, sino “a Aquel” según el texto hebreo), ese es el Mashíaj Ben David. También nos informa este versículo que los de Israel “llorarán…afligiéndose por él…” Esto nos habla de una conversión nacional de Israel al Mesías Yahoshúa Ben David.

    El verso 1 del capítulo 13 nos dice que habrá “un manantial para la Casa de David,” esto es el perdón nacional que se le otorgará al pueblo de Israel a la venida del Mashíaj. Aquí se cumple lo que predijo Shaúl (Pablo) en Romanos 11:26, que “todo Israel será salvo.” (Léase todo el capítulo 11, que habla del llamamiento irrevocable de Israel y su restauración nacional.)

    El verso 5 de Zakariah 14 nos dice que el Mashíaj (en representación de Yahwéh) vendrá “con todos sus santos;” esos son los santos arrebatados a las nubes. Ellos bajan con el Mesías para posar sus pies “sobre el monte de los Olivos” (verso 4).

    Y AHÍ ESTÁ ISRAEL, en su tierra, victorioso después de la batalla final del verso 2. Y sobre ese Israel victorioso es que gobernará el Mesías, según la predicción del mensajero Gabriel, registrada en el relato de Lucas 1:32 y 33, donde Gabriel dice con referencia a Yahshúa: “Y Yahwéh Elohim le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Yaakób para siempre.”

    ¿Lo ve? El Mesías no reinará sobre las naciones directamente. Él reinará sobre la casa de Yaakób, y la casa de Yaakób es la que reinará sobre las naciones. ¿Y cuál es la casa de Yaakób? Es claro, evidente, y contundente que es la nación que hoy día se llama otra vez Israel.

    Los santos que estarán al lado del Mesías en su descenso de las nubes a la tierra reinarán con él también, según su promesa en Revelación 2:26-27: “Al que venza y guarde mis obras hasta el fin le daré autoridad sobre las naciones; y las pastoreará con vara de hierro…así como la he recibido yo también de mi Padre…” (Versión Israelita).

    Este pasaje nos enseña lo siguiente: Siendo que Israel ha de gobernar sobre las naciones en el Reino mesiánico, y siendo que el Mesías promete a sus seguidores gobernar o pastorear sobre las naciones, esto significa entonces que los seguidores del Mesías van a ser integrados, asimilados a Israel. De otro modo todo esto no tendría sentido.

    Hay mucho más que decir sobre todo esto, pero lo dejo abierto para preguntas subsiguientes. Hemos abierto la puerta, que entren los que deseen entrar. Shalom.

    Senda Antigua.

  3. Frank Latimer dijo:

    el camino más corto entre dos puntos es la linea recta , este principio nos conduce a la verdad , ¿ustedes creen que centrarse en el rapto en vez de en la primera resurrección, que es el verdadero motor y es el acontecimiento CLAVE ,es saludable ? …o ….
    ¿ no es algo extremadamente retorcido centrarse en la consecuencia … en vez de en la causa …como centro de una enseñanza ?
    Céntrense en la 1ª resurrección en vez de usar como centro la consecuencia de ella ,que es la glorificación de los que queden vivos….y verán… el montón de sorpresas que hay respecto a la enseñanza dispensacionalista .
    ES INELUDIBLE SIGUIENDO LA LINEA RECTA …PERO NO QUIEREN .

  4. manuel dijo:

    Del diseño y difusión de esta doctrina llamada “RAPTO SECRETO” (no el arrebatamiento), son responsables, MANUEL DÍAZ LACUNZA (1731), SACERDOTE JESUITA, que en 1790 escribió el libro “LA VENIDA GLORIOSA DEL MESÍAS”, (con la esperanza que estos escritos sean mas reconocidos en el mundo protestante), Mas tarde EDWARD IRVING, ministro presbiteriano escocés, que leyó el libro de Díaz Lacunza, quedó tan impresionado con el libro, que lo republicó en 1827, acto seguido MARGARET MCDONALD escocesa de 15 años, en una reunión en la iglesia de IRVING entró en trance y después de varias horas de “visiones” reveló que el retorno del Señor sería en dos fases. Por el mismo tiempo otro personaje llamado JHON NELSON DARBY, líder de la secta ” los hermanos de Plymouth”, reunió varios versículos de la biblia que parecían apoyar la idea del Rapto secreto. Por último el norteamericano CIRO SCOFIELD INGERSON, (autor de la biblia SCOFIELD), es el otro cómplice de esta nefasta doctrina, cuando publicó en 1909 su conocida “BIBLIA DE REFERENCIA SCOFIELD”, que incorporaba la escatología del rapto secreto, así es como esta teoría fue conocida en EE.UU. ( enseñanza que fue rechazada por predicadores de renombre de la época como CH SPURGEON). Para el año 1930 SCOFIELD había vendido mas de 1 millón de sus biblias, estableciendo una nueva doctrina en miles de denominaciones evangélicas. SCOFIELD, siguió una carrera política, abandonando a su esposa y volviéndose a casar, teniendo contacto con influyentes y millonarios masones como GEORGE BANNERMANN .,

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