ÉTICA MORAL Y PRINCIPIOS BÍBLICOS

 Mario E. Fumero

               El tema que vamos a abordar entra al plano de lo ético, aunque lo ético puede tener un alto contenido teológico.

          ¿Qué es ética? No es una ciencia como afirman algunos[1], porque no es exacta ni tampoco descriptiva, sino que normativa. Parte de una moral y de un ideal[2] que produce una determinada conducta humana[3]. Cuando nace de principios bíblicos, se llama ética cristiana. En este escrito trataremos de enfocarla desde una perspectiva cristiana analizando las nuevas corrientes morales existentes en el tercer milenio.

          Es fácil describir la ética cristiana, porque parte de principios de conducta social, familiar, civil, económicos y jurídicos establecidos a lo largo del Viejo como en el Nuevo Testamento. También aparecen situaciones que se salen completamente de lo tradicional[4] y bíblico, llevándonos a un futuro sombrío, donde la ciencia y tecnología nos situará frente a una nueva  conducta social que romperá toda referencia histórica a la moral clásica del pasado.

Cuando nos enfrentarnos a una sociedad agobiada por una crisis de valores alarmante, donde continuamente aparecen nuevos conceptos y procedimientos de conducta desconocidos en el pasado, se hace necesario el replantearnos una definición mas amplia de la ética, partiendo de lo moral, para entrar en lo teológico y bíblico. Estamos, como dice Marciano Vidal: “en una crisis ética de categoría biológica; en el crecimiento biológico[5] y añade que también “hay una crisis de categoría psicológica” que no podemos evadir, y que te-nemos que enfrentar con argumentos actualizados, que entran al marco de lo que de-beríamos llamar, más que ética cristiana, ética científica y natural, porque no hay argumentos sólidos en la teología para definir algunas actuaciones que entran al plano de lo natural y práctico.

Debemos manejar con mucha cautela las nuevas corrientes científicas que nos plantean problemas morales. Personalmente he tratado de investigar y buscar material cristiano en español al respecto, pero existe muy poco en relación a los últimos acontecimientos “éticocientíficos” como por ejemplo: clonación, ingeniería genética, eutanasia etc. Esta es la razón por lo cual me dispongo a realizar un análisis de temas científicos que afectan la moral y ética cristiana.

               Cuando Satanás quiso destruir la máxima creación de Dios en su estado eterno y perfecto, usó un simple argumento: Despertó en Eva y Adán el deseo de “ser mas de lo que eran” y les dijo; “seréis como Dios” (Gén 3:5). Ingenuamente cayeron en la trampa, ignorando que ya eran “dioses”, cayeron en la tentación a querer ser más. ¿Por qué Satanás usó este argumento tan sutil?  Porque el sabía que cuando quiso ser más de lo que era, perdió su posición angelical, y se convirtió en Satanás, hijo de las tinieblas, dejando de ser un portador de luz, para convertirse en el príncipe  (Isaías 14:12-15)  y enemigo de Dios.

          Cuando uno ha tenido una experiencia, automáticamente comprende mejor la realidad, además, sabe las consecuencias que tal acción produce. Satanás sabía que cuando quiso ser como Dios, su fin fue la caída. Eso mismo es lo que produjo en nuestros primeros padres, les indujo a “querer como Dios”.

          Si hay algo que Dios no soporta en los seres humanos es la soberbia: “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” (Sant 4:6)  y sobre ella  trabaja Satanás. ¿Cómo puede cautivar y privar al hombre de la dependencia a su Creador? Ofreciéndole grandeza, posición, poder, y sobre todo, hacerle sentir que es un “dios”.

          Este argumento alimenta el orgullo, produciéndose una autosuficiencia y deseo de poder que ha sido siempre la mejor estrategia de Satanás para llevar a la humanidad a la destrucción. No vaciló en usarla con muchos hombres de Dios en el Antiguo Testamento, llevando al fracaso a muchos reyes de Israel,  como por ejemplo Salomón, y hasta tuvo el  descaro de hacerlo con el mismo Jesús.

          En Mateo capítulo 4 se relata la tentación de Jesús por parte de Satanás. En ella vemos como Satanás trata de persuadir al Señor a claudicar de su misión, y no sólo le ofrece interrumpir su ayuno, convirtiendo la piedra en pan, sino que llevándole a un monte alto le dice: “Todo esto te daré, si postrado me adorares” (verso 9). ¿No era esta oferta una seducción a obtener poder y grandeza terrenal?

          La ambición se liga con la soberbia. Ambas engendran la presunción, que hace al hombre ignorar a Dios para depender de sí mismo, constituyéndose en “dios”.         

Existen dos formas de ser “dios”: Una es negando a éste para ocupar su espacio, como hizo el comunismo en el pasado, al proclamar en una de sus estrofas de la Internacional que: “No mas salvado del supremo; ni César, ni busques, ni Dios. Pues nosotros mismos haremos, nuestra propia redención”. Esta es la eliminación de Dios por decreto.

La otra forma de eliminar a Dios, que es la peor, consiste en usurpar el puesto de Creador para convertirnos en “dioses” que no niegan a Dios, pero invaden su territorio en busca de poder, dinero y placer, creándose un capitalismo brutal. Es cuando tomando el poder tecnológico y científico para jugar con la vida y la muerte, vendiendo y comprando valores y principios morales, entrando a un terreno que va contra la Palabra de Dios.

El deseo eterno del ser humano, a lo largo de la historia, es vencer la muerte y producir  vida sin la intervención del Todopoderoso. No solamente en el huerto del Edén la creación se reveló contra su Dios, para querer ser más, también Nimrod hizo lo mismo, del cual se dice que fue “el primer poderoso de la tierra” (Gén 10:8). Quiso retar a Dios, y junto al resto del pueblo, trataron de hacer una torre que llegara hasta la cúspide del cielo (Gén 11:4), provocando el juicio que dio lugar a la esparción y confusión de lenguas.

En la teología nos hemos enfrentado a la tendencia “gnóstica” que promueve al hombre como un “dios”; forjador y hacedor de su propio destino. Este proceso de deificación del hombre ha penetrado fuertemente en la teolo-gía moderna por medio de los promotores de la  prosperidad, que tomando la idea de M. Scott Peck, psicólogo popular en círculos cristianos y de la Nueva Era, el cual afirma que “estamos creciendo hacia la divinidad. Dios es la meta de la evolución[6]”.

El principio diabólico de deificación del hombre tiene sus promotores en las iglesias evangélicas. Podemos hacer referencia a Ken-neth Hagin, Kenneth Copeland, John Avanzini, Moris Cerullo, Hebert W. Armstrong y Benny Hinn, los cuales sutilmente han colado dentro de las iglesias sus enseñanzas  gnósticas de forma tal, que ya no son solos los mormones los que promueven un hombre hecho dios, como los griegos, sino que aun evangélicos fundamentalistas  han caído en esta trampa.

El concepto de “pequeños dioses” junto a la exaltación del poder económico y científico del hombre está diseñando una segunda torre de Babel, donde el “homo sapiens” ya no necesita de Dios, porque como dice Friedrich Nietzsche: “Somos dioses”, descartándose incluso la veracidad de los evangelios y de la obra de Cristo, hasta afirmar que “el evangelio envilece[7]”. Todo esto revela el cumplimiento de la profecía que dice que “se levantará un hombre que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” (2 Ts 2:4), y para allá va la humanidad, porque afirman mucho que “Dios esta muerto”.


[1] – Enrique Stob en su libro “Reflexiones Éticas” (Grand Rapid, mi, 1982) afirma en la página 3 que la ética: “Es como la ciencia de la moralidad que regula lo referente a lo correcto o incorrecto, lo bueno de lo malo en relación al interior o entre individuos”

[2] – “Diccionario de Teología” Everett Harrison. T.E.L.L., Michigan, 1985, página 217.

[3] – “Ética Cristiana”  Francisco Lacueva. Clie, 1975. Tomo X.

[4] – “Bases Bíblicas de la ética” Jaime E. Gues. Casa Bautista de Publicaciones, 1979.

[5] – “El camino de la ética cristiana” Marciano Vidal. Ediciones Paulinas, Navarra, España, 1983. Página 17.

[6] – “The Road Less Traveled” J. M. Scott Peck, Simons & Schuster. N.Y. 1978. Página 270.

[7] – “El Anticristo” Friedrich Nietzsche, Editorial Alba , Madrid, 1997, página 79.

Acerca de unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
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Una respuesta a ÉTICA MORAL Y PRINCIPIOS BÍBLICOS

  1. Edgardo Arita dijo:

    Entre los principios eticos, en la cristiandad se debe hacer un analisis sobre muchas doctrinas herericas e invento de hombres, como las dispensaciones, el Rapto, la vigenvia del diezmo, el 4to mandamiento, las estructuras verticales entre otras. Sean serios

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