Por Sandy Dรญaz
๐๐ค๐จ ๐ฅ๐ง๐๐ฃ๐๐๐ฅ๐๐ค๐จ ๐๐ฬ๐๐ก๐๐๐ค๐จ ๐๐ ๐ก๐ ๐๐ค๐ฃ๐ง๐
La Biblia es clara y consistente en un principio que atraviesa generaciones, ministerios y llamados: Dios honra a quienes saben honrar. En tiempos donde nuevos lรญderes se levantan con visiรณn, energรญa y mรฉtodos renovados, es indispensable recordar que nadie comienza desde cero. Todos caminamos por sendas que otros abrieron con sacrificio, obediencia y perseverancia.
La honra no es nostalgia, ni tradiciรณn vacรญa. La honra es un principio espiritual activo, y cuando se ignora, el liderazgo pierde cobertura, direcciรณn y peso espiritual. โHonra a tu padre y a tu madre, para que tus dรญas se alarguenโฆโ (รxodo 20:12) Este mandamiento no se limita al hogar; se extiende al liderazgo espiritual y generacional. Donde no hay honra, no hay continuidad.
๐๐ ๐ก๐จ๐ง๐ซ๐ ๐ฉ๐ซ๐๐๐๐๐ ๐ ๐ฅ๐ ๐ฌ๐ฎ๐๐๐ฌ๐ข๐จฬ๐ง
En la Escritura, Dios nunca levantรณ a un lรญder nuevo desacreditando al anterior. Al contrario, la sucesiรณn siempre estuvo marcada por respeto y reconocimiento.
Josuรฉ honrรณ a Moisรฉs antes de liderar al pueblo.
Eliseo sirviรณ a Elรญas antes de recibir la doble porciรณn.
David respetรณ a Saรบl, aun cuando ya habรญa sido ungido rey.
En cada caso, el mensaje es el mismo: ๐๐ ๐๐ช๐ฉ๐ค๐ง๐๐๐๐ ๐ฆ๐ช๐ ๐ฃ๐ค ๐๐ค๐ฃ๐ง๐, ๐ฃ๐ค ๐จ๐ ๐จ๐ค๐จ๐ฉ๐๐๐ฃ๐. โEl espรญritu de Elรญas reposรณ sobre Eliseo.โ
(2 Reyes 2:15). El nuevo liderazgo no anulรณ al antiguo; ๐ก๐ค ๐๐ค๐ฃ๐ฉ๐๐ฃ๐ช๐คฬ.
๐๐ข๐๐ฃ๐ ๐๐ฌ๐๐ฎ๐๐ฅ๐: ๐ฅ๐๐ ๐๐๐จ, ๐ง๐จ ๐จ๐๐ฌ๐ญ๐ฬ๐๐ฎ๐ฅ๐จ
Los lรญderes de la llamada โvieja escuelaโ representan experiencia, carรกcter probado, doctrina firme y caminos abiertos en tiempos difรญciles. Puede que no manejen los nuevos lenguajes o herramientas modernas, pero portan una sabidurรญa que no se improvisa. Despreciar ese legado no es progreso; es soberbia.
Y la Biblia es tajante al respecto: โDios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.โ (Santiago 4:6)
๐๐ง ๐ฅ๐ฅ๐๐ฆ๐๐๐จ ๐ ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐ฅ๐ขฬ๐๐๐ซ๐๐ฌ ๐ช๐ฎ๐ ๐ฌ๐ ๐ฅ๐๐ฏ๐๐ง๐ญ๐๐ง: Si eres parte de una nueva generaciรณn de lรญderes, recuerda esto:
๐ก๐ผ ๐ฑ๐ฒ๐๐ต๐ผ๐ป๐ฟ๐ฒ๐ ๐น๐ผ ๐พ๐๐ฒ ๐ป๐ผ ๐ฒ๐ฑ๐ถ๐ณ๐ถ๐ฐ๐ฎ๐๐๐ฒ.
๐ก๐ผ ๐ฑ๐ฒ๐๐ฎ๐ฐ๐ฟ๐ฒ๐ฑ๐ถ๐๐ฒ๐ ๐ฎ ๐พ๐๐ถ๐ฒ๐ป๐ฒ๐ ๐๐ผ๐๐๐๐๐ถ๐ฒ๐ฟ๐ผ๐ป ๐น๐ฎ ๐ผ๐ฏ๐ฟ๐ฎ ๐ฎ๐ป๐๐ฒ๐ ๐ฑ๐ฒ ๐๐ถ.
๐ก๐ผ ๐ฎ๐ฝ๐ฎ๐ด๐๐ฒ๐ ๐น๐ฎ ๐น๐๐ ๐พ๐๐ฒ ๐๐ฒ ๐ฝ๐ฒ๐ฟ๐บ๐ถ๐๐ถ๐ผฬ ๐๐ฒ๐ฟ.
๐ณ๐ ๐๐๐๐ ๐๐ ๐๐๐ ๐๐๐๐๐ ๐๐๐ ๐๐ ๐๐ ๐๐๐๐๐๐๐๐๐ ๐๐๐ ๐ ๐๐๐๐๐๐๐๐; ๐๐๐๐๐๐ ๐๐๐ ๐๐๐๐๐.
โA los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor.โ (1 Timoteo 5:17)
๐๐จ๐ง๐๐ฅ๐ฎ๐ฌ๐ข๐จฬ๐ง
Las generaciones no compiten; se relevan. El liderazgo nuevo no borra el pasado; lo honra y lo proyecta hacia el futuro. Porque en el Reino de Dios, la honra preserva el legado y asegura la bendiciรณn. ๐๐ ๐ง๐ฎ๐๐ฏ๐ ๐ ๐๐ง๐๐ซ๐๐๐ข๐จฬ๐ง ๐๐ฏ๐๐ง๐ณ๐ ๐ฉ๐จ๐ซ๐ช๐ฎ๐ ๐๐ฅ๐ ๐ฎ๐ข๐๐ง ๐ฉ๐ซ๐๐ฉ๐๐ซ๐จฬ ๐๐ฅ ๐๐๐ฆ๐ข๐ง๐จ ๐๐ง๐ญ๐๐ฌ.


