¿CÓMO SABER CUÁNDO UNA IGLESIA ES UN NEGOCIO?

Mario E. Fumero

Algunas personas cuestionan el hecho de que en una misma comunidad o barrio varias iglesias, y se preguntan si algunas de ellas se han convertido en un negocio, dejando de ser lo que bíblicamente debe ser “una iglesia”. Pero antes de entrar en este análisis, definamos qué significa ser «Iglesia» en el lenguaje bíblico del Nuevo Testamento.

La palabra iglesia proviene del griego ἐκκλησία (ekklēsía), que significa asamblea o congregación. En el contexto cristiano se refiere a la comunidad de creyentes reunidos en torno a Jesucristo y comprometidos con su misión. La Iglesia no es un edificio; sino que la Iglesia son los creyentes que forman el cuerpo de Cristo. Nosotros somos la Iglesia. Ahora bien, ¿cómo puedo saber si estoy en una congregación que cumple con los principios enseñados por Jesucristo y los apóstoles, o si estoy en una organización religiosa que ha convertido la fe en un negocio? Para ello existen tres aspectos que debemos de analizar a la luz de las Sagradas Escrituras.

PRIMERO: ANALIZAR EL MENSAJE QUE SE PREDICA: Debemos preguntarnos: ¿Cuál es la esencia de la predicación? ¿El énfasis está en el dar o en el ser? ¿Se habla más de dinero que de arrepentimiento, santidad y servicio? ¿Se presenta la prosperidad material como evidencia de la bendición de Dios? ¿Se ofrecen objetos supuestamente ungidos a cambio de dinero? ¿Se condiciona la bendición, la sanidad o el favor de Dios a determinadas contribuciones económicas? ¿Se habla más de prosperidad que de llevar la cruz y seguir a Cristo? Cuando el dinero se convierte en el centro del mensaje, debemos recordar la advertencia del apóstol Pedro cuando dijo «Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas» 2 Pedro 2:3. También el apóstol Pablo advirtió acerca de hombres que toman «la piedad como fuente de ganancia» (1 Timoteo 6:5), y declaró: «Pues no somos como muchos, que mercadean, falsificando la palabra de Dios» 2 Corintios 2:17. El Evangelio puede sostenerse mediante las ofrendas voluntarias de los creyentes, pero no puede convertirse en mercancía.

SEGUNDO: ANALIZAR CÓMO SE ADMINISTRAN LAS FINANZAS: El segundo aspecto consiste en preguntarnos: ¿Cómo se manejan los recursos económicos de la congregación? ¿Existe transparencia? ¿Saben los miembros cómo se utilizan las ofrendas? ¿Qué proporción de los recursos se dedica a la obra misionera, al evangelismo y a ayudar a los necesitados? ¿Se emplean grandes cantidades en actividades destinadas únicamente al espectáculo o a engrandecer la imagen de la organización y sus dirigentes? ¿se invierte mucho en activismo? El problema surge cuando la obtención de dinero se convierte en finalidad, y la iglesia se convierte en mercado, restaurante, centro de espectáculos pagados etc. y la misión espiritual queda subordinada a ella. La Iglesia primitiva nos ofrece un ejemplo extraordinario: «Así que no había entre ellos ningún necesitado» Hechos 4:34. Los primeros cristianos compartían sus recursos para atender las necesidades existentes entre ellos (Hechos 2:44-45; 4:32-35). Pablo enseña el principio de la solidaridad: «…para que, en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos…» 2 Corintios 8:14, y Santiago afirma que la religión pura delante de Dios incluye «visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones» (Santiago 1:27).

Por lo tanto, una iglesia que recauda mucho, pero nunca tiene recursos para el necesitado y la proyección evangelística y social, alterado sus prioridades.

TERCERO: ANALIZAR EL TESTIMONIO DE SUS LÍDERES: Este tercer aspecto quizás sea el más importante; ¿Cómo viven aquellos que dirigen la congregación? ¿Utilizan los recursos de la iglesia para enriquecerse personalmente? ¿Existe una enorme diferencia entre el nivel de vida del dirigente con la mayoría de las personas que forman su congregación? ¿Hay transparencia en sus ingresos? ¿Respaldan con su conducta lo que predican desde el púlpito?

La Biblia establece requisitos para aquellos que ejercen un liderazgo espiritual. Pablo enseña que el obispo debe ser: «irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar… no codicioso de ganancias deshonestas»1 Timoteo 3:2-3, y Pedro advierte a los líderes que pastoreen que «no (lo hagan) por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto» 1 Pedro 5:2. Un verdadero siervo de Dios no utiliza a las ovejas para enriquecerse; utiliza sus recursos, dones y vida para servir a las ovejas. Jesús estableció el modelo cuando dijo: «…el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir…» Marcos 10:45.

Entonces, ¿cuándo se convierte una iglesia en un negocio? No podemos juzgar una congregación simplemente porque tenga un edificio grande, reciba ofrendas, pague salarios a sus ministros o recaude fondos para determinadas necesidades. Todo esto puede realizarse legítimamente, pero el problema aparece cuando el dinero sustituye a la misión, la prosperidad sustituye al Evangelio, el líder se convierte en una figura intocable, y los creyentes dejan de ser discípulos para convertirse en clientes. Por eso debemos examinar tres cosas: El mensaje que se predica, el manejo del dinero y el testimonio de quienes dirigen. Si estos tres aspectos contradicen persistentemente las Sagradas Escrituras, debemos preguntarnos seriamente si estamos ante una verdadera comunidad cristiana, o ante una organización religiosa que utiliza la fe como instrumento de beneficio personal. Recordemos que Jesús dijo: «Por sus frutos los conoceréis» Mateo 7:16. No debemos seguir ciegamente a ningún hombre. Debemos examinarlo todo a la luz de la Palabra de Dios. Porque el Evangelio no es una mercancía, la Iglesia no es una empresa y las ovejas no son clientes.

marioeduardofumero@gmail.com

http://www.contralaapostasia.com

Avatar de Desconocido

About unidoscontralaapostasia

Este es un espacio para compartir temas relacionados con la apostasia en la cual la Iglesia del Señor esta cayendo estrepitosamente y queremos que los interesados en unirse a este esfuerzo lo manifiesten y asi poder intercambiar por medio de esa pagina temas relación con las tendencias apostatas existentes en nuestro mundo cristiano.
Esta entrada fue publicada en Articulo, Iglesia, Mario Fumero. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.