¿Cuál Será?
Nuestra querida nación se encuentra en medio de lo que parece ser “la Tormenta Perfecta”. Primero vino la pandemia, luego el desplome de la bolsa de valores seguido por el colapso de nuestra economía. Y ahora, violencia y saqueos en nuestras calles. Radicales de todos los tipos y colores están pidiendo una revolución.
Los valores judeocristianos, sobre los que se fundó esta nación, han sido rechazados. Estamos agitando nuestro puño colectivo contra Dios y Su Palabra, diciendo: “Haremos lo que nos plazca”. Parece que Dios nos ha entregado a lo que los teólogos llaman “ira de abandono”. Eso es cuando Dios da un paso atrás, baja Su cobertura de protección alrededor de una nación y permite que los pecados se multipliquen. Seguir leyendo



Como he dicho, la iglesia al principio del cuarto siglo tenía mucha contención y división sobre puntos doctrinales. La contención más apasionada tenía que ver con el origen y la naturaleza del Hijo de Dios. La controversia empezó con una pregunta hipotética que Alejandro, obispo de Alejandría, hizo a los ancianos de su congregación. Arrio, uno de los ancianos, se expresó de manera poco ortodoxa, y pronto Alejandro y Arrio se trabaron en una disputa acalorada. Muy pronto la congregación entera se involucró en su disputa, y con el tiempo muchas otras congregaciones se involucraron también.


