Mario E. Fumero
En el mundo secular es el dinero el que determina aceptar o no un trabajo. Cuanto más me paguen, es más fácil que acepte el trabajo, y no importa el tiempo que esté trabajando con una persona o empresa, y lo mucho que me gusta el trabajo, si encuentro a alguien que me ofrece un mejor salario, me voy con él. Esta es la norma social prevaleciente.
Esta mentalidad mercantil domina en toda la humanidad, porque el ser humano es ambicioso por naturaleza y lógicamente, siempre busca su propio bienestar, pero. ¿y que decimos del reino de Dios, y de aquellos que sienten servir al Señor Jesús dándose a los demás porque han recibido un llamado del Señor para el servicio en su reino, o porque tienen pasión por los perdidos? ¿Podemos aplicar la misma regla del mundo secular en el Reino de Dios, o supuestamente el hecho de tener una fe nos debe llevar a negarnos a nosotros mismos para darnos a los demás? ¿Debemos desprendernos de la ambición, posición y bienestar para servir al Señor? Seguir leyendo →