Mario E. Fumero.
Muchas personas me ha preguntado ¿cómo debo escoger una iglesia de sana doctrina, y cómo distinguir a un verdadero siervo de Dios, de uno falso?. Los parámetros que tenemos que seguir para poder establecer un juicio correcto al respecto se encuentra en la Palabra de Dios. Para ello tenemos que analizar dos simples principios: El primero es referente a lo que la Biblia enseña en relación a la conducta pastoral, su enseñanza y principios doctrinales. El segundo principio es el observar su estilo de vida, como vive, como se reconduce en su hogar, que testimonio tiene de los de afuera de la iglesia, y que piensa la gente de su conducta moral.
En la Biblia tenemos los ejemplos de la conducta que deben tener todos los siervos de Dios. Desde Abraham, hasta San Juan, el último apóstol, tenemos las evidencias de lo que es vivir para Dios. Jesús es el modelo perfecto. Su forma de vivir, ser y comportarse en sus relacionarse con los perdidos, refleja el modelo correcto que es ser un siervo de Dios en estos tiempos. Seguir leyendo










