Mario E. Fumero
La naturaleza humana, viciada por el pecado original y la prepotencia, se ha dado la tarea de legislar no solamente las leyes que deben regir las relaciones humanas y la conducta de los pueblos, sino que están llegando al extremo de legislar contra todo lo que es natural, estableciendo leyes y pautas que atentan contra la naturaleza misma.
No podemos negar que detrás de ciertas leyes anormales que se están proclamando en algunos países por los diputados o congresistas son el producto de una presión internacional de algunos organismos dominados por ideologías exóticas del género y los grupos LGTB, los cuales promueven cambiar el orden tradicional y natural, para establecer nuevos valores, tomando el lugar de Dios, para establecer leyes lo contra natura, como un sistema normal y jurídico. Seguir leyendo










