José Luis Rocha
Las megaiglesias de los neopentecostales son meganegocios. Son lideradas por pastores que actúan como ejecutivos y que se manejan con habilidades de showman para entretener a sus seguidores. Predican el emprendedurismo, el espíritu gerencial y el pensamiento positivo. Nacieron en Estados Unidos y hoy avanzan a gran velocidad por toda Centroamérica.
Hace medio siglo, Antonio Gramsci afirmaba: «La cuestión fundamental de la religión -entendida no al modo confesional, sino al laico- es la de la unidad de la fe dentro de una concepción del mundo con una vida de conducta acorde. Pero ¿por qué llamar a esta unidad de fe ‘religión’ y no ideología o, sin ambages, ‘política’?». Recientemente, Mario Vargas Llosa, ha afirmado que vivimos inmersos en «la civilización del espectáculo». La política, la sexualidad, también la religión. Todo convertido en espectáculo. Seguir leyendo









