Mario E. Fumero
En varias ocasiones he escrito sobre los cantantes cristianos que han tomado la música no como una forma de adoración, sino como un gran negocio mercantil. He visto como algunos, con el cuento de alabar a Dios, se han enriquecido, y como estrella de Hollywood, poner un alto precio a sus actuaciones en iglesias y conciertos. Me da cólera cuando veo que algunos cantantes se han hecho millonarios costilla de una adoración mercantil, convirtiendo el servicio a Dios en un negocio más. Seguir leyendo
Tristemente uno piensa que los cristianos viven de acuerdo a las enseñanzas de Jesucristo, y por ello, deben de ser personas irreprochables, de una sola palabra, serios en lo que dicen y prometen o hacen, pero la realidad no es así. He aprendido una lección respecto a los cristianos a los cuales les encargo o pido hacen un trabajo, descubriendo que tristemente el 70% de ellos me quedan mal, y lo peor es que cuando uno les reclama, entonces se agarran de un texto bíblico para justificar su error, tomando como escudo el amor que todo lo soporta, por lo cual uno tiene que quedarse callado y embarcado. Esto me ha llevado a que cuando voy a mandar, o hacer un trabajo, lo primero que debo preguntarme si es “evangélico”, y si dice que sí, entonces debo pensarlo dos veces antes de aceptar, o darle un trabajo, y si es posible, cuando es relacionado a un trabajo, busco a uno que no sea evangélico, para que lo haga, porque ellos cumplen más que los cristianos, y si se equivoca, les puedo reclamar y no me va sacar la Biblia como escudo de defensas. 







