Mario E. Fumero
La delincuencia en Honduras alcanza dimensiones alarmantes, máxime cuando el Estado adopta medidas de control extremas a los delincuentes peligrosos, pues es sabido por todos que el crimen esta estructurado tridimensionalmente.
Los Centro Penales son los puntos neurálgico en la planificación de muchos crímenes, extorsiones y delincuencia, razón por lo cual, los directores y sub directores de estos centros penales requieren, no solo mucha valor, sino grandes medidas de seguridad, para protegerlos de la posible venganza de algunos reclusos, que desde adentro de los centros penales dirigen a grupos delincuenciales, estando en las manos de los reos, las vidas de los que allí trabajan, razón por la cual, los intimidan para hacer lo que ellos quieran, y si no se dejan manipular por los cabecillas presos en estos centro, y actúan apegado a la ley, pueden ser mandados a matar. Seguir leyendo










