Por A. W. Tozer
“Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia”
1ª de Pedro 1:14
Las Escrituras en ninguna parte enseñan que la persona de Jesucristo o ninguna de sus funciones u oficios importantes los cuales Dios le dio, puedan ser divididos o ignorados.
Pero ha entrado una herejía muy perniciosa a través de todos nuestros círculos evangélicos cristianos. Es un concepto ampliamente aceptado de que nosotros como humanos podemos escoger aceptar a Cristo únicamente porque lo necesitamos como nuestro Salvador, y que tenemos el derecho de posponer nuestra obediencia a Él como nuestro Señor, por todo el tiempo que queramos.
Este concepto ha brotado naturalmente de un mal entendido de lo que la Biblia dice en realidad acerca del discipulado cristiano y la obediencia. Confieso que yo estaba entre aquellos que lo predicaban, antes de que empezara a orar a conciencia, a estudiar diligentemente, y a meditar con angustia sobre todo este asunto.
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