Mario E. Fumero
La proclamación de los derechos humanos y su aplicación en la sociedad del tercer milenio ha originado un tremendo conflicto, que lleva a muchas sociedades a una situación caótica, en donde es mayor la protección del delincuente, que la seguridad y tranquilidad de las personas honradas. Esto pone en tela de juicio los movimientos que defienden los derechos humanos, y convierte a nuestra sociedad en un marco inseguro para vivir en paz y tranquilidad.
El derecho se ha pervertido esto se debe a que la tolerancia excesiva lo han torcido, y no ejerce un efecto intimidatorio. Nos ha pasado como escribe 1ª de Samuel 8:3 cuando dice:“No anduvieron los hijos por los caminos de su padre, antes se volvieron tras la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho”. El hecho de defender más al delincuente o infractor, que al ciudadano honesto radica en la corrupción del sistema judicial, policial y político, el cual bajo la influencia de la filosofía de la “tolerancia excesiva”, tratan de aplicar una justicia que atenta contra el derecho de la mayoría, para proteger a la minoría, sin freno y temor.
Seguir leyendo











