La ascendencia de la escuela alejandrina lanzó a la Iglesia a una época a menudo conocida como la Edad Media o incluso “La Edad Oscura”. Durante esta era, el estudio de la profecía del tiempo del fin se volvió casi obsoleto. Esta era dominó la historia de la iglesia durante más de un milenio. Duro desde el siglo IV hasta el siglo XVI.
Durante esta era, sólo una iglesia existía dentro de la cristiandad, la iglesia católica romana. Debido al predominio del método de interpretación alegórico, sólo el clero era considerado calificado para leer e interpretar alegóricamente la Escritura. Una distinción tan aguda entre el clero y los laicos tuvo el efecto neto de eliminar la Biblia para el hombre común. Seguir leyendo →
Mateo 9:1-3 «ENTONCES entrando en el barco, pasó á la otra parte, y vino á su ciudad. Y he aquí le trajeron un paralítico, echado en una cama: y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Confía, hijo; tus pecados te son perdonados. Y he aquí, algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema.
Los judíos acusaron a Jesús de blasfemo en dos ocasiones. Una en relación a perdonar los pecados del paralítico, y en otra en relación a su afirmación de que destruiría el templo y en tres días lo edificaría, no refiriéndose al templo de Salomón, (Juan 2:19) sino a su propio cuerpo.
Como verán ustedes, el sentido etimológico de blasfemia es la usurpación del hombre asumiendo el lugar de Dios. La blasfemia procede del griego βλασφημία: «blaptein», que significa «injuriar», y «pheme», que indica «reputación». Etimológicamente significa palabra ofensiva, injuriosa, contumeliosa, de escarnio, pero en el sentido teológico y judeo, la blasfemia se considera un delito público contra Dios, al tomar su nombre en vano, o usurpar su lugar. Tales acciones era castigadas en el A.T. con la pena de muerte —singularmente en las teocracias— principalmente cuando los profetas hablaban profecías falsas, diciendo que Dios dijo, lo que no dijo.
Muchos líderes modernos tienen la osadía de afirmar cosas que dicen que vienen de Dios para darle peso a sus palabras, y manipular a las personas, cayendo muchos en el engaño y herejías. En nuestro tiempo se han levantado una generación de profetas y apóstoles, que usando el nombre de Dios, afirman cosas falsas, o profecías engañosas de hechos que no ocurren, usurpando el papel de Dios, y cayendo en abierta blasfemia y herejías.
Nadie debe tomar en nombre de Dios para implementar ideas propias, o traer profecías falsas. Es mejor decir «yo siento del Señor» que afirmar «Dios dijo» porque esta última expresión nos lleva a blasfemar, y nos hace reos de juicio. Ni siquiera debemos jurar o comprometer a Dios con lo que sentimos o decimos, porque Jesús lo prohibió rotundamente (Mateo 5:34, Santiago 5:12).
Nuestro mundo vive una decadencia respecto a los principios y valores tradicionales. Esto lo podemos ver en lo político, económico, científico y jurídico, paro se hace más palpable en el área de la convivencia moral y religioso. Podemos afirmar, de forma categórica, que todo los valores están trastocados, ratificando la afirmación del apóstol San Pablo cuando dijo que los últimos días, viviríamos tiempos muy peligroso (2 Timoteo 3:1).
Ya estamos en la Era en que a lo bueno se le llama malo y a lo malo es que le llaman bueno (Isaías 5:20). Esta crisis moral y religiosa se ha convertido en la filosofía y el objetivo de la Nueva Era, que consiste en destruir todo los valores, para forjar una filosofía de antivalores. Pero vamos analizar esta decadencia moral por partes. Vamos a dividir la crisis de valores y el aspecto secular, en relación a la convivencia social, en el aspecto religioso, en relación a los valores proclamado por las sagradas escrituras. Seguir leyendo →
El discipulado histórico tiene su origen en la cultura griega. Como en esta época no existían libros ni centros educativos, los que querían aprender una corriente filosófica o dialéctica tenían que vincularse a un maestro el cual asumía el papel de instructor, y como no había libro de texto, el aprendizaje era a través de la convivencia. El maestro le impartía a sus discípulos todo el conocimiento, estos a cambio convivían servía en que ayudaban al maestro. Mucho de los filósofos griegos no escribieron nada, como el filósofo Homero[1], sino que fueron sus discípulos los que escribieron sus pensamientos.
Como fruto de este sistema se crearon diversas escuelas filosóficas encabezada por prominentes maestros, y era responsabilidad de los discípulo transmitir a la posteridad sus enseñanzas. Esta palabra “discípulo” procede del griego “μαθητής” que indica un aprendiz que vive con un maestro para captar y vivir todas sus enseñanzas y su estilo de vida para trasmitirlo. Este término se deriva del verbo “manthano”, que quiere decir aprender, comprender. Es interesante reflexionar sobre un aspecto que se encuentra contenido en el significado etimológico de la palabra “mathetés”, pues en la concepción griega se refiere específicamente al aprendizaje recibido por su maestro y el compromiso de participar activamente en su estilo de vida y enseñanza. El término “maestro” procede del verbo «enseñar» (didasko) y del sustantivo maestro (didaskalos) y, relacionados al término griego, pero en hebreo se le llamaba rabino (Rabbi y Rabbouni), y este concepto va más lejos de lo que este concepto representa en nuestro tiempo. Es bueno diferenciar entre alumno; uno que aprender para hacer después lo que le dé la gana, y discípulo; uno que aprende para obedecer e imitar a su maestro. Seguir leyendo →
Romano 12:2«Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta«.
En un mundo en donde la prosperidad se ha convertido en una teología y meta, desviando a los cristianos del espíritu de sacrificio, se hace necesario dejar claro que aunque Dios nos próspera, el «tener» no debe ser el objetivo en la vida cristiana, sino la consecuencia de la entrega y fidelidad.
No debemos acomodarnos a los designios de este siglo, porque la bendición se puede convertir en maldición. Sí hay algo que destruye el bienestar y la prosperidad en la iglesia es el espíritu de codicia que mata la entrega y el sacrificio.
El ser humano busca tristemente se acuerda de Dios cuando ésta en desgracia y necesidad. La enfermedad, calamidad y escases nos lleva a buscar del Señor, como hizo Israel cuando estaban en cautiverio, pero si estudiamos bien la historia de este pueblo, descubrimos que cuando prosperara y gozaban de la bendición de Dios, tristemente se apartaban de Él, para ir detrás de la idolatría. He descubierto a través de los años, que muchos buenos cristianos y ministros perdieron el espíritu de sacrificio y entrega cuando fueron bendecidos y prosperados, porque el bienestar produce distracción, y lentamente nos vamos conformando a vivir bajo los esquemas de este mundo.
Necesitamos tener un equilibrio entre el prospera y tener, con el no adaptarnos a este siglo, ni acomodarnos al mismo. No dejemos que la prosperidad nos aparte de la confianza, entrega y sacrificio que debemos tener en nuestra vida cristiana.
(1 de Octubre: Día Internacional de las Personas de Edad)
Aprender a detestar los espejos,
a embotellar los ojos,
a cicatrizar con arrugas los labios,
a crecer en manchas y pecas
manos, brazos y pechos….
Dejar que el reino de la invalidez
sea la monarquía del futuro….
Difícil destino de envejecer
con un espíritu habitado por la infancia,
donde se juega con hadas y princesas….
Un comercio ofrece en vano esconder años
y, a pesar de tantos esfuerzos y no menos costos,
los años no se transforman en días….
«¡Ya soy vieja! —proclamo a los vientos—.
Me cuesta subir gradas,
jadeo en las laderas,
me aburro espantosamente de mí misma,
mis perros me botan, Seguir leyendo →
Santiago 2:15«Y si el hermano ó la hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y hartaos; pero no les diereis las cosas que son necesarias para el cuerpo: ¿qué aprovechará?«
Recientemente, con las tragedias del terremoto de México, y el desastre del huracán María en Puerto Rico, muchos famosos artistas y deportistas donaron millones para ayudar a las víctimas de esta tragedias, y algunos usaron sus aviones para llevar esas ayudas, sin embargo, ninguno de los millonarios predicadores de la prosperidad fueron capaz de desprenderse de alguno de sus millones, obtenidos con el engaño y la explotación de la fe de aquellos incautos, por no decir tontos, que cayeron en sus redes mercantiles, y los cuales, de forma sincera, dieron sus diezmos y ofrendas[1] con la esperanza de edificar el reino de Dios, y no hacer millonarios a individuos, que mercadeando con el evangelio, se hacen prospero y lustrosos (Jeremías 5:28) viviendo como magnates.
El ser rico envuelve la responsabilidad de compartir con los necesitados. Eso lo enseña San Pablo cuando dice que la abundancia de los que más tienen, deben suplir la escases de los que menos tienen (2 Corintios 8:14).
¿Cómo es posible que hayan pastores con mansiones millonarias y su gente muere de hambre? Es insólito que en el reino de Dios ocurran estas cosas. Y para muestra, le dejamos un video.
Cuando la iglesia se adapta al sistema dominante, el riesgo de ser absorbida las por las influencias del mundo es latente, porque aunque no somos del mundo, estamos en él (Juan 17:15-16). En el estudio del libro de Éxodo vemos como el pueblo hebreo, con principios monoteísta y diferente a las costumbres de Egipto, durante el periodo de esclavitud, que duro 400 años, absorbieron la cultura de estos, y sin darse cuenta, claudicaron de sus valores tradicionales, para expresar y absorbe los valores del “politeísmo” y costumbres de los egipcios.
En nuestros tiempos las iglesias cristianas han tomado diferentes aspectos en su quehacer dentro del mundo, ya que en algunas áreas se ha dejado influenciar por las corrientes filosóficas y políticas dominan en el planeta. Es por ello vamos a tratar de discernir las características de una iglesia verdadera, frente a una iglesia falsa, que ha tomado el camino señalado en Apocalipsis de la denominada iglesia de Laodicea. Seguir leyendo →
Uno de los principios bíblico existente a todo lo largo de la Biblia es la expresión de gratitud al darle a Dios las primicias, los diezmos y las ofrendas. Esto no ocurre como una imposición, sino como una expresión de gratitud hacia el creador por todos los beneficios que nos ha otorgado.
El dar tiene su origen en el libro de Génesis. La primera expresión de gratitud a Dios, mediante una ofrenda, la encontramos en las ofrendas de Caín y Abel. Abel de su ganado le daba a Dios lo mejor, mientras que Caín al parece que le daba a Dios lo peor o insignificante de su cosecha, razón por la cual Dios se agradó más del sacrificio de Abel, que el de su hermano, el cual impregnado e cólera y envidia se ensaño con Abel y lo mató (Génesis 4:3-5). Seguir leyendo →
2Timoteo_2:15«Procura con diligencia presentarte á Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad«.
El apóstol Pablo le recomienda a los cristianos «trazar bien la palabra de verdad», lo que indica que tenemos que respetar el sentido original de las palabras, de acuerdo al concepto de la época, y al sentido del contexto. Sin embargo, los predicadores modernos les gusta tomar método erróneos para manipular el texto y manosearlo a fi de cambiar el sentido, para hacerle decir lo que el escritor no quería decir. Esta forma de manipular el texto bíblico en la predicación ha creada una técnica que yo denomino «descontextualización bíblica», la cual alteran el sentido de las palabras y trastoca el contexto para hacerle decir lo que el escritor no quiso decir.
Como consecuencia de esta falta de respeto al sentido literal de la palabra, muchos ministros son desaprobados en sus mensajes, por lo que crean doctrinas erróneas y muchas veces heréticas, conduciendo a la iglesia hacia la apostasía de los creyentes predicando un falso evangelio.
¿Cómo debemos trazar bien la palabra de verdad? Sencillo, no desvincular el texto del contexto, analizando quien escribe, a quien escribe, y porque le escribe. Después debemos determinar si lo que expresa el escritor es una opinión personal, o está respaldada por las enseñanzas de Jesucristo y los demás apóstoles. Después de lo señalado, debemos pedirle al Espíritu Santo que nos de discernimiento para juzgar si lo que se quiere decir obedece a todo el contenido doctrina de la Palabra, porque no podemos tomar un concepto aislado que contradiga los conceptos específicos y repetitivos en diversos libro de la Biblia. Para ello tenemos que seguir las reglas de la hermenéutica, la cual, por desgracia, la mayoría de los cristianos ignoran, razón por lo cual son víctima del engaño, la manipulación y el aparecimiento de sectas falsas.