HECTOR HERNAN CASTRO
Un edificio puede ser grande y hermoso, pero su utilidad y seguridad no dependen de su tamaño ni de lo vistoso que parezca, sino de la calidad de su cimiento y columnas que lo sostienen. ¡Son sus bases las que determinan su estabilidad!
Imaginemos al movimiento de la Reforma como un gran edificio. ¿Cuáles son esas bases o columnas que la sustentaron?
Veamos hoy la primera:
1) SOLA SCRIPTURA (Sólo la Escritura.
El firme reclamo de la Reforma era que la Biblia y nada más que la Biblia debía dar la pauta para la fe y conducta de la gente.
En aquellos días de la edad media (como muchas veces hoy), se enseñaba e imponía la palabra humana por sobre la Palabra de Dios. _»Sólo Dios puede hablar de Dios»_, dijo un famoso teólogo. Ese _hablar divino_ infalible e inerrante (sin errores) está garantizado sólo en la Biblia. Cualquier otra persona o institución que reclame ser fuente de ese perfecto e infalible mensaje divino está invadiendo un territorio sagrado.
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