Redención ha enviado a su pueblo; Para siempre ha ordenado su pacto; Santo y temible es su nombre Salmos 111:9.
He tenido una carga en mi corazón por aquellos que han sentido que mucho tiempo de su vida ha sido desperdiciado en la espera. Años y décadas han pasado sin la manifestación de Sus promesas, en algunas áreas largamente esperadas, y el glorioso gozo del avance. Sentí que el Señor decía que nada está perdido. En realidad, no se ha perdido el tiempo porque Él lo está REDIMIENDO ahora, ese tiempo que se ha sentido «PERDIDO».
Este año tuve uno de los encuentros más profundos de mi vida donde escuché al Señor hablar de una manera atronadora «COMIENZA DE NUEVO». Supe que Él estaba hablando sobre las estaciones y hablándole al tiempo. En ese momento la comprensión de que el tiempo no es más que un recurso para Él y el tiempo se inclina ante Él, me rodeó tan fuertemente.
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