Mario E. Fumero
Ya hemos mencionado en artículos anteriores el peligro de la democracia frente al poder absoluto de las personas, al de los medios de comunicación, y al poder económico que compra conciencia, junto a la corrupción implantada por estos poderes. Hoy vamos a enfocar el peligro de la democracia frente a la división partidista.
A través de la historia hemos visto como algunos escritores, principalmente alineados al lado de los poderes dominante, establecieron conceptos para poder controlar el gobierno de turno. Entre estos escritores se encuentra Nicolas Maquiavelo, qué en sus libros estableció métodos para obtener el poder de forma ilícita, afirmando que cualquier medio justifica el fin propuesto, y estableció una seria de normas para poder dominar políticamente a los estados, entre ellas la estrategia de la división como arma para obtener el poder absoluto, naciendo el concepto de qué el poder absoluto corrompe absolutamente. Maquiavelo explica en su libro, que las personas poderosas dejan a un lado los principios y actúan con fuerza y violencia de ser necesario para logar aquello que ambicionan.











