CAPITULO -1-
(Tomado del libro de Mario E. Fumero escrito en el 1974 intitulado «LOS CAMINOS DEL AMOR» )

No, no hay iglesia perfecta, porque no hay cristianos perfectos, aun. Pero si meditamos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, y todo lo que significa, estoy seguro de que el orgullo y las divisiones desaparecerán, dando lugar a la humildad y al amor.
Una de las más singulares características de estos tiempos radica en el arte de disfrazar las realidades con términos muy sofisticados, diplomáticos o de hipocresía, de manera que ciertas palabras, chocantes y rudas, se suavizan, al usar expresiones sustitutivas y más tolerantes. Un ejemplo, del cual partiremos, está en la palabra «GUERRA«, o conflicto. Para no hablar en un término tan rudo, cambiamos el vocablo guerra, por el de «CONFRONTACIÓN«, obteniendo así una expresión más suave de cara a una realidad terrible.
Suena más fino al oído, y a la mente, el término «confrontación«, pero ¿qué se esconde detrás de esta palabra tan generalizada, frente a un mundo en guerra? Las terminologías no cambian los hechos; llámese una misma persona Antonio o Mario, siempre seguirá siendo el que es. Así que, por más que deseemos ocultar nuestra terrible condición social, el mal es palpable y estamos viviendo en un mundo de guerras, aunque usemos otros términos sinónimos menos duros, como el de «confrontación«. Seguir leyendo →