Mario E. Fumero
¿CUÁL ES LA IGLESIA VERDADERA?
La falta de crecimiento nos hace actuar muchas veces como niños (Hebreos 5:11-13). Es por ello que contendemos y discutimos por cosas que no tienen importancia en comparación con las grandezas del amor. La actitud de os niños es hacer de cualquier cosa un motivo de contienda, y estos le dan más importancia a lo externo que a lo interno. Para que entendamos mejor este ejemplo os contaré una historia; Una vez repartimos botellas conteniendo un mismo líquido, pero lo hicimos en botellas diferentes, entonces los niños empezaron a pelearse por el «envase». Eran tan niños que no podían entender que, aunque los frascos eran diferentes, la esencia o el líquido era el mismo.
Así ha pasado con la iglesia de los últimos tiempos. Los hombres, en su orgullo, han realizado zanjas que separan al «pueblo de Dios» en cosas que son «rudimentos», de poco valor en comparación a los grandes tesoros del cristianismo, como es el amor y la unidad del Espíritu y en el Señorío de Cristo. Esas pequeñas cosas que nos separan, se han convertido en «barreras infranqueables», naciendo el denominacionalismo, que para muchos es más importante que el cristianismo, creándose el sectarismo, que anula la unidad de la iglesia universal y a veces local. Seguir leyendo











